El fiscal Ricardo Perciba- lle pidió varios procesamientos por las denuncias formuladas por el ex edil nacionalista Daniel Graffigna, según confirmó este último en el día de ayer. Entre esos pedidos se encontrarían los de escribanos y empleados municipales que en el pasado habrían participado de maniobras fraudulentas con bienes funerarios. Se trata de ventas de nichos y panteones, por miles de dólares, realizadas con títulos falsos.
Luego de tres audiencias realizadas el 25, 26 y 27 de abril, se aguardaría entonces una resolución del juez especializado en crimen organizado, Jorge Díaz.
En noviembre de 2009, la Intendencia de Montevideo contestó un pedido de informes cursado por Graffigna sobre irregularidades en los cementerios municipales. Lo hizo con un voluminoso expediente en el que se incluyen distintos títulos de propiedad de nichos y panteones, así como los nombres de las personas y profesionales que estuvieron involucrados en las transacciones.
Entre los nombres que aparecen en los documentos, se repite al menos el de un escribano que firma -en nombre de la administración municipal- solicitando cambios de titularidad de bienes funerarios. Por otra parte, en los documentos entregados por la Intendencia al edil denunciante surge también una dirección repetida, en Argentina, para justificar los domicilios de distintos propietarios de bienes funerarios.
Según dijo Graffigna ayer a El País, se comprobó durante el proceso judicial que "esas personas de Argentina no existen", por lo que estarían muy comprometidos los escribanos que aceptaron sus nombres como válidos para hacer la transacción de los bienes funerarios comercializados.
El ex edil nacionalista presentó en la Junta Departamental -estando presente en sala el ex intendente Ricardo Ehrlich- una denuncia sobre una organización involucrada en la venta ilegal de nichos y panteones, principalmente en los cementerios Central y del Buceo. Según Graffigna, la organización detectaba sepulcros abandonados o con deudas, retiraba los cuerpos y luego los volvía a vender con títulos falsificados. Los panteones fueron vendidos por sumas que van desde los US$ 24.000 a los US$ 28.000 -aseguró-, y los nichos por hasta US$ 12.000.