PARÍS | AFP
El primer cuerpo de una víctima del Airbus de Air France, hundido en el Atlántico en 2009 cuando volaba de Río de Janeiro a París con 228 personas a bordo, fue recuperado pocos días después del hallazgo de las cajas negras que esperan que permita explicar las razones de la catástrofe.
El cadáver fue recuperado por equipos de rescate a 3.900 metros de profundidad, indicó la dirección de la Gendarmería Nacional Francesa (DGGN). Varios cuerpos pudieron ser localizados porque aún están atados a los asientos del avión que cayó en el Atlántico poco después de despegar de Río de Janeiro, indicó la DGGN, que subrayó la dificultad de esta operación de rescate.
"Después de un intento infructuoso, los restos de una de las víctimas pudieron ser llevados a bordo del barco `La Isla de Sein`, a primeras horas de la mañana", indicó la DGGN en un comunicado.
Las tareas de rescate de los restos de los cuerpos empezaron el miércoles y continuarán en los próximos días.
La operación en aguas del Atlántico se realiza con un batiscafo -una suerte de submarino que puede llegar a lugares muy profundos- y varios robots teledirigidos.
"Los cadáveres (...) parecían deteriorados", agregó la DGGN, que admitió que existen "fuertes incertidumbres" acerca de la recuperación de esos restos.
Partes del aparato fueron localizadas en abril en aguas brasileñas en una zona de 600 por 200 metros, en la cuarta fase de búsqueda para localizar las cajas negras del avión, que comenzó el pasado 25 de marzo.
"Los investigadores de la gendarmería tomaron muestras en el lugar, que serán enviadas la semana próxima al mismo tiempo que los grabadores de a bordo, a un laboratorio de análisis para determinar la posibilidad de una identificación de las víctimas por el ADN", añadió la fuente.
Las causas del accidente, que todavía no ha sido aclarado y que costó la vida a 228 personas de 32 nacionalidades diferentes, podrían ser conocidas tras el análisis de las dos cajas negras rescatadas hace pocos días. Aún falta por ver si todavía son legibles los grabadores del aparato, los únicos que permitirían determinar las causas exactas de la catástrofe.