Según dijo el abogado de la familia, las resoluciones del caso del joven rubgista uruguayo perteneciente al equipo Los Lobos de Punta del Este (y otro argentino) que fueron acusados de violación se postergó hasta el 6 de mayo.
Hasta ese momento, la familia de ambos no realizará declaraciones.
En principio se esperaba por una nueva audiencia que se realizaría hoy, según confirmó a El País el embajador uruguayo en ese país, Luis Bermúdez.
El resto de la delegación regresó al país ayer, luego de culminar una gira internacional por Sudáfrica. Sin embargo, el deportista uruguayo de iniciales S.D.M. y otro integrante argentino de la delegación siguen a disposición de la justicia.
En la madrugada del sábado 16 de abril, varios integrantes del plantel salieron a divertirse y fue allí que conocieron a una joven de Zimbabwe en un local bailable de Long Street.
Varios jugadores del plantel, junto con la chica, se dirigieron al hotel donde estos se alojaban y subieron a una habitación. Sobre el amanecer del sábado, la chica salió del hotel acusándolos de que la habían violado, mientras los jóvenes afirmaron que habían tenido sexo con su consentimiento, cuestión que ahora está en manos de la Justicia de ese país.
Luego de las primeras pericias a la joven se comprobó que esta no presentaba signos de violación. Los jóvenes fueron detenidos en el mediodía del sábado 16, cuando la policía los fue a buscar al hotel donde estaban alojados, en Ciudad del Cabo, para llevarlos a una sede judicial.
Luego de más de un día detenidos, pagaron una fianza de US$ 2.800 (todo bajo el apoyo financiero de la embajada uruguaya en aquel país) y quedaron libres, pero sin la posibilidad de salir de Sudáfrica.
Ahora esperan a que la justicia se expida a su favor, por falta de pruebas, se archive el caso, y de esa manera puedan regresar al país. De lo contrario comenzará una instancia judicial. A todo esto, tres miembros del equipo Los Lobos decidieron permanecer en Sudáfrica para acompañar a los dos acusados.
MANIOBRA DE LA CHICA "PARA SACAR DINERO"
Desde que el suceso se hizo público los integrantes del plantel aseguraron que se trató de una maniobra efectuada por la supuesta víctima para hacerse de algunos dólares. Si bien el embajador uruguayo en Sudáfrica no había vivido una situación similar, reconoció que conoce casos parecidos, que tienen como objetivo aprovecharse de los turistas.