Cambiar el concepto de "legítima defensa" es uno de las medidas necesarias para mejorar la seguridad del país, según el senador Francisco Gallinal.
El senador dijo a EL PAÍS digital que el ámbito de aplicación de la legítima defensa no se debe limitar solamente al hogar y comercio del individuo, sino también "lugares accesorios". Para ello presentará un proyecto en las próximas dos semanas.
El cambio más urgente es modificar la proporcionalidad entre el detenido y el arma utilizada para repelerlo. A causa de la pasta base, apuntó, "es muy difícil prever la magnitud del daño que está a punto de hacer la persona que va a cometer el delito". En estos días, dijo, lo que podía parecer un delito de menor entidad puede convertirse en un hecho de sangre.
Para el senador, se debe dejar a criterio de cada juez evaluar cada situación, siempre fijando algún elemento que lo ayude a definirla.
También hay que modificar, según la propuesta de Gallinal, la equivalencia entre el hecho y los bienes jurídicos protegidos. En cambio, el requerimiento de que no exista premeditación "hay que mantenerlo sin tocar".