Uruguay integra un grupo de países, entre ellos los más desarrollados, cuya población presenta los índices más bajos de desnutrición en el mundo. Naciones Unidas presentó su informe anual: el Mapa del Hambre de 2011.
Hay 1.000 millones de personas que padecen hambre en el mundo. Una de cada seis personas no tiene alimentos suficientes para llevar una vida saludable. El equivalente a las poblaciones de América del Norte y de Europa sumadas son víctimas de un mal más destructivo que el sida, la malaria y la tuberculosis juntas.
Entre aquellos países que tienen un 5% o menos de su población con problemas de desnutrición se encuentra Uruguay. Otros latinoamericanos están en esta misma categoría "extremadamente baja": Argentina, Costa Rica, Chile, y México. En la misma categoría están todos los países europeos, Rusia, Estados Unidos, Japón y Canadá, Egipto, Libia, Argelia y Sudáfrica,
Estas son algunas de las conclusiones del informe anual presentado por el Programa Mundial de Alimentos (PMA) de Naciones Unidas, un programa que recauda fondos para llevar alimentos a algunas de las poblaciones más desposeídas del planeta.
El PMA señala que el hambre, para los países en desarrollo, representa un costo de US$ 450.000 millones por año. Los desastres naturales, los conflictos bélicos, la pobreza extrema, la falta de infraestructura agrícola y la sobreexplotación del medio ambiente son, indica ONU, los principales causantes del hambre.
Haití es uno de los países con tasas de desnutrición "muy alta", la dramática categoría 5 en el Mapa del Hambre. Ello implica que el 35% de la población padece hambre. En esta misma categoría hay varios países africanos: Chad, República Centroafricana, Etiopía, República Democrática del Congo, Angola, Malawi, Zambia, Sierra Leona y Mozambique.
La siguiente categoría crítica es la 4, con tasas "moderadamente altas" de entre 20% y el 34%, incluye a algunos países latinoamericanos: República Dominicana, Bolivia y Guatemala.
También en esta categoría se hallan varios países africanos. Níger, Camerún, Sudán, Uganda, Kenya, Tanzania, Zimbabwe, Botswana, Madagascar y Liberia. En la península arábiga Yemen, escenario de las actuales revueltas populares, es el único país árabe con índices críticos. Algo similar ocurre en Armenia, así como en Pakistán, India, Bangladesh y Tayikistán caen en esta categoría, Camboya, Corea del Norte, y Mongolia.
La categoría 3 ubica al índice de entre el 10% y 19% de la población como "moderadamente baja", incluye también a varios latinoamericanos. Tales los casos de Paraguay, Perú, Ecuador, Colombia, Panamá, Honduras, Nicaragua y Suriname.
La categoría 2, con índices "muy bajos" de entre el 5% y el 9% de la población, incluye a Brasil, Venezuela, Jamaica, y El Salvador.