Copamiento de menores a escuela rural dejó secuelas en Cerro Largo

Reacción. Los vecinos reclamaron control policial del ausentismo escolar

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MELO | NÉSTOR ARAÚJO

El copamiento de una escuela rural por cinco jóvenes, armados con cuchillos, encendió la alerta en Cerro Largo. Los vecinos vinculan los delitos de menores con el ausentismo liceal y han pedido a la policía controlar las causas de las inasistencias.

Mirta Ibáñez, directora de la Escuela 103 de Colonia Orosco, no se sentía al principio muy inclinada a contar la experiencia del copamiento, que ocurrió el pasado 18 de marzo.

Manifestó sentir temor por las represalias, por parte de los menores denunciados, que hoy están libres, y de las autoridades de Primaria, que según dice nunca quisieron que este tema tomara estado público.

Cinco jóvenes, de 15 y 16 años, llegaron a su escuela rural, situada a nueve kilómetros de Melo, y a plena luz del día la amenazaron con dos cuchillos y una sevillana. En la escuela, además de la maestra directora, "había seis niños y una cocinera, que fue a la que más presionaban, pidiendo alimentos a gritos", recordó.

"Si no te apurás vas a ver lo que te va a pasar, decían. Uno de los menores se mantuvo siempre en la portera, sin dar la cara", sostuvo la docente. "Los niños entraron en pánico y comenzaron todos a llorar. Yo intervine y con calma les dije que les iba a preparar alimentos, y entonces avisé a la policía".

Efectivos de la seccional 14ª se constituyeron en el lugar y redujeron a los agresores. Los uniformados constataron que llevaban dos cuchillos de 30 centímetro de hoja y una sevillana.

La justicia dispuso que los menores detenidos fueran entregados a sus padres, y uno de ellos al INAU, ya que vive en un hogar sustituto del organismo.

Ibáñez señaló que los alumnos "quedaron con mucho miedo por la experiencia y ya no quieren ir más al baño, que queda afuera del aula".

MEDIDAS. "Tengo 30 años de docente y 21 años en esta misma escuela rural, y lamentablemente hasta aquí ha llegado esta ola de violencia", dice indignada Mirta Ibáñez.

"Yo le pregunto a las autoridades: ¿qué van a hacer, cuándo van a tomar medidas para frenar esta situación que ya nos ha tocado a quienes vivimos en los lugares más apartados de la campaña? ¿Cómo es posible que de hogares sustitutos se puedan fugar menores?, se pregunta. "Quienes están a cargo de ellos deberían ser los principales responsables y además las autoridades deberían seleccionar mejor los hogares" sostuvo la docente.

La situación de inseguridad que se registra en Melo y en los alrededores impulsó a vecinos de comisiones barriales a buscar soluciones.

Los vecinos, que integran la denominada Mesa de Convivencia de Seguridad Ciudadana, sostienen que los últimos robos que afectaron a comercios, casas particulares y escuelas fueron protagonizados por menores que tienen un elevado número de faltas en los centros educativos a los que asisten.

Esa constatación llevó a solicitar apoyo a la policía comunitaria para que, en contacto con las escuelas y las familias, controle las causas de las inasistencias de los estudiantes.

"Como maestra rural vieja les digo a los padres que cuando van a plantar un arbolito, no se olviden nunca de ponerle una buena estaca. Al árbol torcido después no lo puede enderezar nadie", sostiene la directorora de la escuela rural de Colonia Orosco.

polémica. La iniciativa que se adoptó en Cerro Largo para que la policía recogiera información en los domicilios sobre las causas de inasistencia a los centros de estudios, generó polémica y rechazos institucionales.

El sindicato de Primaria (FUM) y dirigentes del Círculo Policial se mostraron contrarios a que los agentes policiales se dediquen a controlar las faltas de los escolares.

Por su parte, el subdirector nacional de Policía, Raúl Perdomo, consultado días atrás por El País, estimó que si lo aceptan otras autoridades educativas, podrá extenderse a otros departamentos la experiencia de Cerro Largo de que se vaya a buscar a los escolares que faltan a clase.

"La iniciativa de la Policía tiene un sentido positivo", aclaró Perdomo.

Control en el interior

Según un relevamiento que efectuó El País con la colaboración de su red de corresponsales, en Soriano y en el interior de Treinta y Tres, al igual que en Cerro Largo, los policías concurren a las casas de los escolares que dejaron de asistir a clase para constatar cuál es la causa del ausentismo.

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