DIEGO CASTRO
Un óptico de 58 años fue hallado culpable ayer de "homicidio complejo" por el tribunal de Apelaciones de 2º turno. En enero de 2009 mató a un delincuente que intentó robarle por la calle. La jueza había archivado el caso y el fiscal apeló.
El 16 de enero de 2009 Juan Mariño salió del gimnasio, sobre las 11 de la noche. Caminaba por Joaquín Suárez y Evaristo Ciganda cuando se le acercaron tres individuos que lo amenazaron con un cuchillo para robarle. Mariño sacó de su riñonera un revólver calibre Magnum 357. Disparó e hirió a Fabián Juárez Chico, de 20 años, y a uno de sus cómplices.
Juárez falleció minutos después en el Hospital Filtro y Mariño se entregó en la Seccional 6ª y dejó el arma, de la cual tenía porte para usar.
En mayo del año pasado fue sobreseído del caso, pero ayer, el tribunal de Apelaciones de 2º turno, integrado por los ministros William Corujo, Alfredo Gómez Tedeschi y José Balcaldi, determinó que Mariño debía ser procesado por homicidio complejo y un homicidio en grado de tentativa, y que no se configuraba la legítima defensa, tal y como había sido archivado el caso.
"El fiscal pidió el procesamiento, como yo archivé él apeló y fue directamente al tribunal que resolvió el procesamiento de este hombre", dijo Fanny Canessa, Jueza de 6º turno que se hizo cargo del caso.
Canessa dijo a El País que el tribunal dejó por escrito que las dos personas que declararon, "mintieron descaradamente" en el juzgado.
Según pudo saber El País, momentos después de ser heridos por Mariño, los jóvenes le dijeron a la Policía que habían sido atacados por "dos planchas", distrayendo la labor policial. Sin embargo, el verdadero autor de los disparos se estaba entregando a la seccional.
A nivel personal, Canessa dijo que si tuviera el caso nuevamente en sus manos, "procedería de la misma manera y emitiría el mismo fallo".
La defensora de Mariño, Claudia Amoedo, manifestó la intención de pedir la excarcelación del ahora procesado, debido a "problemas de salud, su edad y que verdaderamente no representa un peligro para esta sociedad".
Canessa manifestó que "se pueden dar todos los pasos que sean necesarios, pero a título personal creo que no tendría mucho sentido porque el tribunal no va a cambiar sus fundamentos".
Por otra parte, la abogada manifestó que ve con preocupación este tipo de fallos. "La gente está viviendo insegura, tenemos un ministro que no se anima a decir si la gente debe estar armada", sostuvo.
"Cuando uno maneja un arma y pierde el control, lleva todas las de perder. En esos casos lo más importante es mantener el control, porque quien pierde el control en esas circunstancias, pierde", dijo ayer el ministro del Interior, Eduardo Bonomi.
En tanto, vecinos y comerciantes de 8 de Octubre y Abreu, donde Mariño tiene su negocio de óptica, se manifestaron ayer en contra de esta situación y lo volverán a hacer luego del fallo.
"Esta es una guerra que están ganando los violentos", sostuvo Alejandro, que tiene su peluquería al lado del comercio de Mariño
Por su parte Claudia Fernández, tía de Juárez, el delincuente muerto, dijo anoche en Su-brayado que "con este fallo se hace justicia".
"Mi sobrino estuvo mal porque no debió ir a cometer ese delito, debería estar preso pero vivo", dijo Fernández.