Japón y EE.UU. buscan a los más de 16.000 desaparecidos

Crisis. Verterán resina en Fukushima para evitar radiación

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TOKIO | ANSA

Para el primer ministro japonés Naoto Kan "es difícil decir cuándo podrá terminar la crisis" nuclear, mientras miles de soldados nipones y norteamericanos lanzaron una operación por mar y aire en busca de personas aún desaparecidas por la catástrofe.

La situación en la central nuclear de Fukushima todavía debe ser estabilizada, aseguró el primer ministro japonés en una conferencia de prensa en la que aseguró que sus coterráneos no correrán riesgo de ser expuestos a niveles peligrosos de radiactividad "si siguen los consejos de las autoridades".

"Poner a la central bajo control será una batalla larga y dura. Por mi parte, estoy dispuesto a combatirla y a ganarla", prometió el gobernante, tres semanas después del terremoto y tsunami que causó 11.578 muertos y 16.451 desaparecidos, según el último registro oficial.

Hasta ahora, prosiguió, "no podemos decir que la estructura fue estabilizada suficientemente, pero nos estamos preparando para mejorar los modos para ponerla bajo control: no podemos decir, en esta fase, cuándo sucederá, pero estamos haciendo lo mejor posible".

Unos 18.000 soldados japoneses, con el apoyo de 7.000 norteamericanos -dijo el vocero del ministerio de Defensa Eiji Shimamori- comenzaron una campaña de tres días en busca de desaparecidos. Intervienen 120 aviones y helicópteros, junto a 65 embarcaciones.

La operación se realiza en las prefecturas de Iwate, Miyagi y Fukushima, donde en algunos sectores el maremoto penetró hasta 18 kilómetros tierra adentro. El ejército japonés dijo que la intención es concentrarse en la costa, las desembocaduras de los ríos y los territorios aún cubiertos por el mar.

Mientras tanto, la policía de la prefectura de Fukushima sigue la búsqueda de desaparecidos y la recuperación de las víctimas, incluso en las cercanías de la central nuclear en crisis.

Un vocero explicó que hay entre 200 y 300 hombres trabajando en las cercanías de la planta, frente a los 600 que hay en el resto de la prefectura.

"Las búsquedas -explicó el vocero- llegan con prudencia hasta 10 kilómetros de la central (aunque la zona de evacuación sea de 20 kilómetros, más otros 10 como área de prevención), y en todo caso hasta donde los contadores Geiger encuentran niveles de radiación específicos, dañinos para la salud". Los contadores son unos aparatos que avisan del peligro de radiactividad.

En algunos pueblos de la zona donde están las concentraciones más altas de radiactividad ambiental se permitió el consumo de píldoras de yodo.

NUEVO MÉTODO. En un intento por evitar que las partículas radiactivas puedan ser dispersadas en el ambiente por los vientos y la lluvia, la empresa que controla la central, Tokyo Electric Power Co. (Tepco) comenzó pruebas con el rociado de resina soluble en agua, que tiene un efecto de barnizado sobre el establecimiento.

El plan prevé el uso de 60.000 litros de resina, que será rociada en un período superior a las dos semanas.

Por otra parte, el ministerio de Salud de Japón desestimó que haya sustancias radiactivas en carne vacuna proveniente del área de Fukushima, desmintiendo una información difundida anteayer.

Temen depresión masiva en la gente

Los médicos japoneses no temen solo el efecto físico de las radiaciones: les preocupan los efectos psicológicos en los supervivientes, que podrían sufrir una epidemia de depresión. Muchas personas perdieron seres queridos y ahora luchan para reconstruir casas y puestos de trabajo.

"Hasta ahora mucha gente pudo ignorar lo que sucedió -dijo el médico Toru Hosada- pero al volver comprenderán, por ejemplo, que su casa no está más, que los niños están muertos, y se verán obligados a confrontarse con todo eso. Muchos están indecisos respecto de qué hacer".

La asistencia psicológica "avanza demasiado lentamente", lamentó Keiichiro Kubota, que trabaja en una clínica improvisada en Kesennuma.

"Los niños son los más susceptibles a los problemas físicos debidos al estrés psicológico: durante los próximos tres meses en las zonas del desastre es preciso que tengan asistencia y se reabran las escuelas, para hacer volver a los niños a la normalidad", dijo la experta Cho Chow-mun. ANSA

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