Misión a Uruguay enfrenta al Pit y gobierno contra los empresarios

OIT. Intervención por ley laboral es una "vergüenza nacional", dijo Castillo | El ámbito político también se divide ante misión de OIT

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F. Castillo/D. Ferreira

La misión que enviará la OIT para fiscalizar los cambios a la ley de Negociación Colectiva es saludada por los empresarios, vista con recelo por el gobierno y condenada por el Pit-Cnt, que considera una "vergüenza nacional" el planteo empresarial.

Ante la "inacción" del gobierno para modificar la ley que regula las relaciones laborales, los empresarios se presentaron ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en septiembre pasado, para denunciar la "omisión" del gobierno a la hora de modificar varios puntos de la ley.

La OIT, a través de su Comité de Libertad Sindical, había admitido en primera instancia las quejas de la Cámara de Comercio y la Cámara de Industrias en un pronunciamiento que tuvo lugar en marzo de 2010.

Ahora, el visto bueno de la OIT para la llegada a Uruguay de una misión que fiscalice la modificación de la ley de Negociación Colectiva, vuelve a atizar las diferencias entre empresarios, trabajadores y gobierno.

Desde su concepción, la ley ha sido un motivo central de enfrentamiento, al punto que ubica a los actores en dos bloques opuestos: por un lado están los empresarios, contrarios a la versión vigente de la ley, y por otro, el Pit-Cnt y el Ejecutivo, que la defienden a ultranza.

Consultado sobre la intervención de la OIT, el presidente de la Cámara de Comercio, Alfonso Varela, consideró que puede ayudar a salir del "pantano" en que se encuentra la discusión.

"Es poner a un tercero, imparcial, a solucionar las diferencias que podemos tener. Viene a ser un proceso de mediación", dijo Varela a El País.

Por su parte, el secretario de la Cámara de Industrias, Nelson Penino, comentó en una línea similar que los empresarios esperan que "el gobierno acceda a la llegada de esa misión", ya que negarse a ello "puede dañar la imagen del país".

En tanto, el Pit-Cnt, que considera la ley como una de sus principales conquistas del pasado período, condenó la intervención de la OIT.

"Es una vergüenza nacional que un sector de uruguayos pida una intervención internacional", fustigó el coordinador del Pit-Cnt, Juan Castillo.

"No lo hicimos nosotros cuando estuvimos 14 años sin negociación colectiva, y nos pisotearon todos los derechos", agregó.

El dirigente sindical lamentó que la OIT "haya creído" las denuncias formuladas por las cámaras empresariales.

Subrayó que estas dos cámaras "no son todas las cámaras empresariales del país".

En tono irónico, Castillo saludó la "coherencia" que han expresado a lo largo de los últimos años los empresarios de Comercio e Industria.

"No están de acuerdo con las leyes laborales desde 2005 a la fecha. Tienen una `nostalgia política` porque son cortados con la misma tijera de los gobiernos neoliberales", sostuvo. Para Castillo, a los empresarios "les molesta" el hecho de que el Pit-Cnt haya obtenido en este tiempo "tanta justicia" en cuanto a las relaciones laborales.

De todas formas, consideró que lo único que la misión de la OIT va a a comprobar en Uruguay es que "se negocia en igualdad de condiciones" y que "no hay favoritismo para el sector empleador".

El sindicalista también observó como una "contradicción" el hecho de que la OIT haya sugerido realizar modificaciones a la norma cuando sus principales autoridades "han declarado que Uruguay es un modelo a seguir" en materia de relaciones laborales.

Más Choques. Las diferencias entre los empresarios y el Ministerio de Trabajo (MTSS), a causa de la ley, también generan fricciones.

El ministro Eduardo Brenta dijo que el gobierno aún no definió si aceptará recibir la misión, más allá de que el presidente José Mujica ya está en conocimiento del tema.

Brenta ha dicho que "Uruguay no tiene nada que ocultar" y que la solicitud "no implica ningún juicio de valor" de la OIT hacia la política laboral.

Empero, indicó que estos planteos pueden "generar daños" a la imagen del país a nivel comercial.

A manera de ejemplo, recordó que el TLC entre Perú y Estados Unidos estuvo detenido temporalmente por denuncias de violaciones de las libertades sindicales.

En este marco, Brenta llegó a manejar la posibilidad de que el gobierno exponga el caso a la asamblea general de OIT, que sesionará en junio próximo.

Los empresarios rechazan los argumentos de Brenta.

"La reacción del ministro, de que puede afectar la imagen de Uruguay, es increíble. Si la ley está bien, no va a afectar en nada la imagen del país; al contrario. Si la ley está mal tampoco va a afectar porque muestra que Uruguay es receptivo a las inquietudes de empresarios, trabajadores y gobierno", remarcó Varela.

El dirigente empresarial rechazó de plano trasladar la discusión sobre la ley a la asamblea de OIT. "¿Tenemos que ir a Ginebra a discutir este tema? No, lo tenemos que discutir acá. Y todos los que vengan a colaborar, son bienvenidos", señaló Varela.

"Si la mejor solución es la que está plasmada en la ley, como entiende el gobierno, muy bien, y a otra cosa; pero si la OIT recomienda al Uruguay que haga otra cosa distinta, me parece que es bueno para todas las partes", finalizó.

Oficialismo dice que hay "lobby" y oposición pide se acepte la visita

La visita de una delegación de la Organización Internacional de Trabajo (OIT) también despierta sensaciones encontradas en el ámbito político. Todo depende desde qué lado de la vereda se observe.

El diputado frenteamplista Luis Puig, presidente de la comisión de legislación laboral de Diputados, entiende que esto es la consecuencia de una insistente campaña de los empresarios para entorpecer la ley de Negociación Colectiva.

"Acá hay una campaña de lobby muy fuerte por parte de sectores empresariales uruguayos tratando de lograr su objetivo que es dejar sin efecto o restringir la norma", dijo el legislador a El País.

"Durante muchos años, se negó la posibilidad de negociar el salario y las condiciones de trabajo y salud laboral. Lo que se está haciendo es tratar de generar una estrategia a partir de un lobby empresarial en la OIT, acordado por determinados sectores del empresariado a nivel internacional, para tratar de acorralar a Uruguay", agregó y enfatizó que para el Frente Amplio esta ley supone "un paso fundamental de la democratización del país".

Aunque reconoció que la norma no recoge "todo lo que nosotros pretendíamos desde el movimiento sindical", señaló que es "un avance muy importante" y que por eso están dispuestos a "defenderla a fondo".

En tanto, la diputada nacionalista Ana Lía Piñeyrúa recordó que la OIT llegue a encomendar una misión especial "no es muy usual" y menos en Uruguay.

"Creo que no hay antecedentes de esto en nuestro país, no recuerdo que haya habido una misión de contacto, porque Uruguay ha sido normalmente cumplidor de las normas internacionales de trabajo de la OIT", señaló la diputada, que además fue durante nueve años funcionaria del mencionado organismo internacional.

Pineyrúa opinó que es un hecho positivo que la OIT, "que vela por derechos y principios fundamentales", intervenga en el asunto de la ley de Negociación Colectiva. "Si no se ha podido avanzar en eso, que se impulse un avance. Se debería aceptar la visita, sería muy malo para un miembro de la OIT que no acepte", reclamó.

Piñeyrúa presentó un proyecto para adecuar la ley a las sugerencias de la OIT.

Sin plazo para los cambios

Mientras se espera por la intervención de la OIT, el MTSS hace sus propias gestiones para discutir los cambios a la ley de Negociación Colectiva. Así, se han dado un par de reuniones de la comisión tripartita que discute las eventuales modificaciones. Juan Castillo, del Pit-Cnt, destacó el clima "civilizado" del ámbito, el cual aún no fijó un plazo para elevar al Parlamento un documento con los cambios acordados. El ministro Brenta adelantó que se citará al ámbito en los próximos días.

Cambios sugeridos por la OIT

Confidencialidad

El Comité de OIT señaló que "todas las partes en la negociación, gocen o no de personería jurídica, deben ser responsables ante eventuales violaciones del derecho de reserva" de la información brindada en la ronda salarial.

Consejo Tripartito

Se sugirió que empleadores, trabajadores y gobierno tengan la misma cantidad de delegados en el Consejo Superior Tripartito. (Actualmente el Ejecutivo tiene 9 representantes contra 6 de los empresarios y 6 de los sindicatos).

Negociación

La OIT planteó que "el nivel de negociación sea establecido por las partes y no sea objeto de votación en una entidad tripartita".

Condiciones de trabajo

Deben incluirse como "fruto" del acuerdo entre las partes.

Representatividad

Sobre la falta de sindicato en una empresa, y la representación de sus trabajadores por el gremio de rama, el Comité apuntó que la negociación con el sindicato madre "sólo debería llevarse a cabo en la empresa si cuenta con una representación sindical conforme a la legislación nacional". Además, marcó que se da "preeminencia" a "las organizaciones de trabajadores" y que sólo se alude a los "representantes de los trabajadores no organizados" cuando no hay gremios.

Ultra-actividad de los convenios

Instó al gobierno a dialogar para encontrar una "solución aceptable" para las partes.

Recomendaciones

La OIT sugirió al gobierno que "en consulta" con sindicatos y empresarios, "tome medidas para modificar la ley". Respecto a las ocupaciones, dice que "el derecho de huelga y la ocupación deben respetar la libertad de trabajo de los no huelguistas", y el derecho del empresario a ingresar a su fábrica.

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