El mercado de haciendas muestra pocos cambios respecto a semanas anteriores. La oferta de animales pesados y bien preparados con destino a faena no creció demasiado y se estima que no lo hará esta semana, porque las últimas lluvias le dieron mejor poder negociador a los ganaderos.
Según un relevamiento de valores con los consignatarios de ganado realizado por El País, la punta para los novillos especiales -aquellos bien terminados y bien pesados- está entre US$ 4 y US$ 4.05 (por kilo de carne), igual que en la semana anterior.
Los novillos generales se pagan entre US$ 3,90 y US$ 3,95 por kilo de carne.
Mientras tanto, en el caso de las vacas, las especiales logran un techo de US$ 3,70 por kilo de carne y las generales entre US$ 3,60 y US$ 3,65. En el caso de esta categoría hay muy poca oferta, porque -según consignatarios- los productores consideran que valen unos centavos más arriba.
"Los ganados se están aprontando muy rápido y están ganando muchos kilos", dijo el consignatario Francisco Cánepa (Salto).
Si había productores que estaban pensando en vender, con una buena carga de forraje en los campos y con una reposición cara, en muchos casos, con las lluvias, optarán por meterle más kilos y esperar.
"Creo que el hecho de que suban los precios va a depender de los negocios que tenga la industria. Si las carnes siguen subiendo en el mercado internacional, el ganado puede valer un poco más", estimó.
Cánepa asegura que "se está cerca de llegar al punto de equilibrio", pero lo más difícil será mantenerlo una vez que se alcance.
Por su parte, Alejandro Zambrano dijo a El País que no observa "mucha oferta en el mercado de haciendas como para mantener este nivel de actividad" en la industria frigorífica. Es que, en una semana la faena había crecido más de 4.000 reses, pero gran parte de los ganados gordos son aportados por la industria desde sus feed lot.