Taxista sufrió agresión por trabajar el día del paro

Chofer. "No me representa un sindicato que sale a romper autos y herir compañeros"

Un taxista de 45 años, que no se adhirió al paro del Sindicato Único del Taxi (Suatt), fue agredido por los sindicalistas. Lo golpearon con palos y le cortaron un brazo y el rostro con un cuchillo. El trabajador fue asistido en el Banco de Seguros.

El episodio ocurrió en Blandengues y San Martín pasadas las 20 horas del viernes, cuando la movilización que realizó el Suatt ya estaba finalizando. Carlos Porley (45) trasladaba a una pasajera cuando una "banda" de hombres se pararon enfrente a su coche e impidieron que continuara la marcha.

"Yo me quedé sentado en el auto con el cinturón de seguridad puesto. Me abrieron las puertas y me golpearon", relató Porley a El País digital, y comentó que en un principio no identificó a los agresores porque "ni siquiera sabía que había paro". "Cuando me dijeron carnero hijo de puta me di cuenta que eran los del Suatt", dijo.

Porley y la pasajera fueron bajados del coche. Los hombres rompieron los vidrios del auto y al trabajador le pegaron con palos y fierros y le cortaron el brazo y la cara con un cuchillo.

El taxista debió ser trasladado al sanatorio del Banco de Seguros por las heridas ocasionadas y permaneció internado allí hasta la tarde de ayer.

Porley trabaja hace 13 años al volante, es empleado pero no está afiliado al Suatt. "No me representa un sindicato que sale a romper autos y herir compañeros", afirmó.

La agresión que sufrió es conocida entre los sindicalistas como `encierro` y consiste, básicamente, en arremeter contra quienes están trabajando en una jornada de paro.

De hecho Porley no fue la única víctima del Suatt el viernes. Ayer El País publicó que otro trabajador fue insultado y su coche destrozado en la esquina de Bulevar Artigas y Avelino Miranda por los sindicalistas. El País fue testigo de como unos cinco hombres bajaron al conductor del auto, le rompieron un espejo, le arrancaron los plásticos de la parte delantera y le pincharon las ruedas mientras lo insultaban.

El trabajador, que también era empleado y que es taxista hace cinco años, miraba a unos metros cómo los sindicalistas dañaban el automóvil.

Con la misma sorpresa que él, otros conductores y peatones miraban atónitos el hecho.

El trabajador agredido dijo a El País que él no acataba el paro porque donde trabajaba no se lo permitían y se lamentó de tener que llamar a su patrón para avisarle el estado en que había quedado el coche.

PATRONAL. En un comunicado titulado "agresión a la familia del taxi" la patronal manifestó su repudio a los hechos de violencia. "Un grupo de inadaptados que ostentan una representación que no tienen, agreden a un trabajador del taxi", informaba el comunicado enviado ayer a El País.

Además solicita que no se "cobije" las inconductas. "Le pedimos a las autoridades policiales, judiciales y al Poder Ejecutivo que intervengan para erradicar estos hechos de nuestra sociedad uruguaya. Quien arremete, quien insulta, quien grita y quiere mantener su razón por la fuerza, es que no la tiene", afirma.

El comunicado que tiene la firma del presidente de la Patronal, Óscar Dourado, informa además que el lunes se realizará una conferencia de prensa y se dará a conocer el estado en el que quedó el automóvil atacado en Blandengues y San Martín.

Del paro y manifestación que organizó el Suatt el pasado viernes participaron únicamente 40 taxis de los 3.000 que circulan por Montevideo.

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