BREGA | AFP
Las fuerzas del dictador Muamar Gadafi progresaron en dirección a Bengasi, el bastión de la oposición en el Este de Libia, tras reconquistar varias ciudades mediante bombardeos aéreos. Occidente aún debate qué hacer para frenar la violencia.
La línea del frente oficialista se desplazó hacia el Este, después de la ocupación de varias ciudades por las tropas del coronel Gadafi, que se declaró dispuesto a terminar con la insurrección a pesar de las protestas y sanciones internacionales.
Después de Al Uqaila en la ruta de la costa, los soldados gubernamentales tomaron el control de Al Busher y bombardearon la ciudad de Brega, sitio petrolero estratégico que se encuentra a 240 kilómetros del bastión rebelde de Bengasi.
Decenas de opositores, que piden la renuncia del dictador, huyeron de la ciudad estratégica de Brega en vehículos que transportaban baterías antiaéreas para posicionarse en Ajdabiya, unos 80 kilómetros más al Este. La aviación leal a Gadafi no atacó allí.
La compañía petrolera nacional libia anunció que los puertos de crudo ahora estaban "seguros" y "operacionales", pidiendo a los empleados del sector reintegrarse al trabajo y a las sociedades extranjeras que reinicien las exportaciones.
Las fuerzas leales a Gadafi marchan hacia el Este para "purgar el resto del país" de rebeldes, según declaró en Trípoli un vocero del ejército libio, el coronel Milad Husein.
"Los grupos terroristas huyen ante los ataques. Hemos liberado Zauiya, Al Uqayla, Ras Lanuf, Brega, y el ejército marcha para purgar el resto del país", declaró Husein. Gadafi insiste que los rebeldes son jóvenes incitados a la lucha por Osama Bin Laden.
Los insurgentes aún controlan Misrata (150 kilómetros al Este de la capital) y otras ciudades del noroeste. En Bengasi la euforia inicial se fue transformando en temor y la gente se preparaba para lo peor.
"Los occidentales van a salvarnos. Con la ayuda de Dios y la prohibición de sobrevolar el país, vamos a recuperar la iniciativa", dijo Abdul Salam Elamari, un empleado de oficina.
Pero a pesar del avance de las tropas leales a Gadafi, la comunidad internacional no parece decidida a intervenir. Tras las reuniones de la OTAN y de la Unión Europea (UE) el jueves y viernes que no lograron resultados concretos para frenar la represión, un encuentro del G8 está previsto para hoy en París.
La secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, y sus homólogos europeos analizarán la posibilidad de una zona de exclusión aérea y dialogarán con el canciller ruso Serguei Lavrov.
La Liga Árabe dio su apoyo a la medida. El organismo afirmó que el régimen libio "perdió su legitimidad" al reprimir violentamente a los rebeldes y pidió autorización al Consejo de Seguridad para impedir bombardeos aéreos. Francia anunció que "acelerará sus esfuerzos" en "las próximas horas" para hacer avanzar el proyecto.
La región sigue en llamas
YEMEN
La policía mató a un manifestante en Adén y los rebeldes en Saná fueron atacados por partidarios del régimen en una escalada de la violencia: anteayer mataron a tiros a siete opositores y cientos se intoxicaron con gases.
MARRUECOS
Decenas de personas fueron heridas, algunas gravemente, en Casablanca cuando la policía intentaba ingresar al local donde se habían refugiado opositores.
BAHRÉIN
El rey Hamad Ben Isa Al Jalifa llamó a un inicio rápido de diálogo con la oposición, mientras la policía lanzaba granadas lacrimógenas contra manifestantes. Decenas de personas fueron hospitalizadas por la inhalación de gas.
OMÁN
El sultán Qabus de Omán decidió dar poderes legislativos a la asamblea consultiva, tras semanas de manifestaciones en favor de reformas políticas.
JORDANIA
Más de 300 personas, entre ellas el hermano de un agente doble que mató a siete oficiales de la CIA en un atentado suicida en 2009 en Afganistán, se manifestaron en Ammán para pedir la liberación de unos 90 islamistas detenidos.