Las revueltas y manifestaciones populares en la zona de Medio Oriente continúan produciéndose pese a que Libia es el foco de atención.
En Yemen 14 personas resultaron heridas durante la dispersión de una manifestación en la ciudad Adén al sur del país, mientras que decenas de miles de personas desfilaban en el resto del país para reclamar la dimisión del presidente Ali Abdala Saleh.
Centenas de islamistas protestaron en Zarka, Jordania, para reclamar reformas políticas, amenazando con ampliar sus manifestaciones en caso de que sus reivindicaciones no fueran satisfechas.
La crisis empeoró entre el gobierno y la oposición islamista, que se opuso a participar en la comisión de diálogo nacional.
La Policía de Bahréin lanzó gases lacrimógenos para disipar una manifestación y para impedir un enfrentamiento contra los partidarios de la monarquía. Estos incidentes se producen en el marco de una visita del secretario estadounidense de Defensa, Robert Gates, llegó en la tarde a este pequeño reino del Golfo, aliado clave de Estados Unidos. La quinta flota estadounidense se estacionó en Bahréin para animar a sus dirigentes a poner en marcha reformas políticas.
Algo similar ocurrió en Kuwait cuando las fuerzas de seguridad dispersaron con gases lacrimógenos a cientos de apátridas árabes que se manifestaron en Jahra para reclamar su naturalización.
Varios cientos de personas salieron a las calles en diversas ciudades de Irak para pedir empleo y mejoras en los servicios públicos, durante este nuevo día de protesta contra la acción de las autoridades iraquíes.
El "día de la ira" convocado por Facebook en Arabia Saudita fracasó. Sin embargo las fuerzas de seguridad se desplegaron en masa en Riad y en otras ciudades sauditas.
En base Agencias