El presidente de Chile, Sebastián Piñera, recordó a las más de 500 víctimas y a los damnificados por el sismo y maremoto que arrasaron el país, en la hora exacta en que se conmemora un año de la tragedia, que marcó un momento que los chilenos "no van a olvidar".
"El año 2010 fue un año muy duro y muy fecundo, nunca lo vamos a olvidar", dijo Piñera en una ceremonia de conmemoración en Cobquecura, epicentro del sismo de 8,8 grados.
"Algunos creen que el terremoto nos debilitó el país. Yo creo que lo contrario: la adversidad refuerza a los países cuando realmente llevan en su alma esa fortaleza. Chile ha sido un país forjado siempre en la adversidad", puntualizó.
El mandatario recordó a "esos 521 chilenos y chilenas que perdieron sus vidas en esa madrugada, y a esa decena de chilenos que siguen desaparecidos".
"Nuestros rezos están con ellos, y nuestra solidaridad con sus familiares", señaló.
Piñera también conmemoró "a los chilenos afectados, damnificados por las fuerzas devastadoras de la tierra y el mar" que "en pocos minutos vieron como el trabajo de tanto tiempo y con tanto cariño se destruía".
"Todos los chilenos pudimos apreciar como desde las ruinas, se puso de pie un pueblo valiente y generoso", recordó el presidente, quien citó además a "tantos héroes anónimos que arriesgaron sus vidas o las perdieron para salvar a otros".
Piñera aseguró que se "ha avanzado mucho en la reconstrucción, pero queda un largo camino por recorrer", lo que no debe significar que se baje la guardia, porque "hay muchos compatriotas que siguen siendo damnificados".
"El gobierno no los ha olvidado ni un solo segundo" dijo.
También a las 3H34 horas, en Constitución, localidad arrasada por el tsunami, los vecinos echaron a navegar velas por cada uno de los fallecidos.
Paralelamente, los vecinos homenajearon a un capitán de bomberos que murió la noche del sismo mientras estaba de guardia en el cuartel, y asistieron a una misa en memoria de las víctimas.
En Concepción, frente al desplomado edificio ´Alto Río´ donde murieron ocho personas, las familias de las víctimas y numerosos vecinos llegaron para poner velas entre las runas como recuerdo a sus seres queridos.
AFP