Autoridades de la salud y de salubridad e higiene de la Intendencia de Cerro Largo concurrieron a la Junta Departamental a dar explicaciones sobre la situación de los ancianos internados en casas de salud a la que calificaron de "dantesca", tras recibir varias denuncias por falta de cuidados y otros casos de hogares que no están habilitados.
Desde la Salud señalaron que si se cierran las casas el problema es peor porque no hay soluciones alternativas.
El edil nacionalista Hugo Saravia y la edila colorada Walkiria Olano quieren seguir adelante con el tema, "hasta llegar a las últimas consecuencias", indicaron. Saravia comunicó a la directora departamental de Salud, Beatriz de Tomassi, que esa cartera de Estado "es la responsable de controlar y autorizar el funcionamiento adecuado de los hogares de ancianos".
Argumentó que el ministro Daniel Olesker incurre en una "omisión contumaz", por lo que le solicitará una audiencia para que la Comisión de Políticas Sociales de la Junta y la de Salubridad e Higiene puedan plantearle directamente la situación. "No vamos a descartar nada, ni siquiera el hecho de llevar este tema a la Justicia, de la misma forma que se actuó con el INAU con el tema de los niños en las calles en Montevideo", agregó.
Todo surge a raíz de denuncias presentadas a ediles sobre situaciones puntuales a través de personas que tienen o han tenido familiares en estas residencias. Contó que ha recibido denuncias de personas que dicen haber visto ancianos "atados a las camas, sin atención médica y cubiertos de escaras y hasta excrementos, ancianos hambrientos que se escapan a buscar comida en las volquetas.
Saravia dijo que la directora departamental de Salud se siente "desamparada" al admitir que los hogares de ancianos no están prestando un buen servicio a los abuelos, pero que si ordena cerrarlos no hay solución ni hogar alternativo para atenderlos.
Según datos aportados por la Dirección Departamental de Salud a la Junta, a partir de un relevamiento de julio de 2010, había 15 hogares de ancianos en Cerro Largo, de los cuales ocho no tenían ninguna habilitación, cinco habían comenzado ese mes con los trámites y solo dos cumplían con la documentación habilitante. Cerca de 350 son los ancianos a cuidado de estos hogares.