Cuatro delincuentes asaltaron y coparon una automotora de la zona de Malvín y la casa contigua, donde vive la madre del dueño del negocio. Allí maniataron a cinco personas, entre las cuales había un niño de dos años.
Pasadas las diez y media de la mañana, cuatro desconocidos se acercaron a la automotora de Valencia y avenida Italia. Se separaron en dos parejas, una de las cuales atacó el local comercial mientras los otros dos se dirigían a la casa para asaltarla.
"Mi hijo salió porque vio que entre los autos había alguien y le resultó raro. Ahí fue que lo encañonaron y lo trajeron para adentro", contó a El País Mónica Schamys, dueña de la casa que fue asaltada y madre del dueño de la automotora.
En tanto los otros dos malvivientes se acercaron hasta el empleado que estaba trabajando en la automotora y, tras amenazarlo con un revólver en la nuca, le exigieron que les entregara las llaves de tres motos Ninja ZX-10 de 1000 cc. Sin embargo los desconocidos solo pudieron llevarse dos de ellas, porque la tercera estaba sin baterías, según dijo Schamys.
La propia damnificada contó que los ladrones en todo momento actuaron con "absoluta calma". "Estos muchachos no estaban drogados, por lo menos los dos que vinieron hasta acá", dijo.
Durante el asalto redujeron a su nuera, su hijo y su pequeño nieto de dos años en el living de su casa. "A nosotras no nos maltrataron, pero todo el tiempo estaban apuntando a mi hijo y diciéndole que no se moviera si no le pegaban un tiro", contó.
LOS MOVIMIENTOS. De los dos ladrones que ingresaron a la finca, uno de ellos se quedó "haciendo la guardia", revólver en mano, en tanto el otro revisaba las habitaciones del lugar en busca de efectos de valor. De allí se llevaron dinero, joyas, alhajas y celulares. "Mi celular fue el único que se salvó porque no lo vieron", comentó Schamys, quien estima que el robo fue entregado.
"Es indudable que conocían los movimientos, por que no atacaron hasta que no vieron que llegó mi hijo. Además fueron derecho a las motos", dijo.
Ni en la empresa, ni en la casa existían seguros. "No sabemos que vamos a hacer, porque tampoco queremos vivir regalados", sostuvo.
También dijo que cuando se fueron, los dejaron encerrados en la casa y tiraron las llaves al jardín. Además, dijo que, cuando llamaron al 911 la línea dio ocupado durante un buen rato.
De cualquier manera la policía llegó de forma inmediata y se pudo realizar una persecución en la que se dio captura a un menor de 17 años.
Sin embargo, la jueza de adolescentes que tomó el caso, dispuso la entrega del menor a sus responsables.
El hecho quedó parcialmente registrado en las cámaras de seguridad de una estación de servicio, cuando uno de los delincuentes pretendía hacer arrancar una de las motos.
Negocio: Encañonaron al empleado exigiendo la entrega de las llaves de tres motos Ninja.