BOGOTÁ | El gobierno del presidente Juan Manuel Santos aún no autorizó un operativo humanitario para buscar a dos uniformados en poder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) cuya entrega se frustró el fin de semana, al tiempo que aseguró que nadie cuenta con autorización oficial para contactar a los rebeldes sobre temas de paz.
"El gobierno no ha autorizado a nadie, ni piensa hacerlo. Que quede claro: a nadie para que sostenga ningún tipo de contacto con grupos al margen de la ley", dijo Santos en un acto en la casa de gobierno.
Sobre las dos liberaciones frustradas el domingo, ahora delegados del gobierno y del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) analizan cuándo y cómo se puede hacer. El operativo no se pudo llevar a cabo porque las FARC dieron mal las coordenadas para la entrega de los rehenes.
"En este preciso momento estamos evaluando con el CICR la situación para la continuación del proceso", indicó.
"Estamos incluso considerando la posibilidad de hacerlo por tierra, pero no queremos improvisar y tomaremos una decisión cuando estemos seguros, sólo cuando estemos seguros de que la liberación pueda llevarse a cabo sin ninguna dificultad y sin ningún problema", añadió el mandatario.
Aunque el presidente no mencionó directamente a la ex senadora Piedad Córdoba, que ha trabajado en pro de las liberaciones desde hace más de dos años, sus palabras parecieron descartar una iniciativa conocida el fin de semana, cuando se divulgó una entrevista de Córdoba en la que afirmaba que quería que Santos le diera luz verde para dialogar de paz con los insurgentes.
Pero tras el traspié del domingo, Córdoba ha mantenido silencio y sólo ha dicho en un breve mensaje de Twitter que dejaba en voz del gobierno las explicaciones por la frustrada entrega del domingo. AP y AFP
Atentado deja dos muertos; culpan a FARC
Dos infantes de marina murieron, tres están desaparecidos y cuatro resultaron heridos ayer por el estallido de una carga explosiva a la orilla del río Putumayo, informaron las autoridades. El ataque fue atribuido a presuntos rebeldes de las FARC. En 2010 al menos 315 militares murieron en distintos incidentes armados, según datos de las fuerzas castrenses. AP