La vuelta al ruedo de Tabaré Vázquez, con la posibilidad de liderar una fórmula electoral junto a Raúl Sendic, "calmó las aguas" en la interna del Frente Amplio y ayudó a descomprimir tensiones en el gobierno de Mujica, opinan politólogos.
La semana pasada, en una de sus cada vez más usuales apariciones públicas, el ex presidente Tabaré Vázquez sacudió el tablero político en el momento justo y llevó tranquilidad a una agitada interna frenteamplista que debatía ruidosamente sobre la política económica del gobierno mientras que por lo bajo asomaban ya algunas luchas de poder.
Las expresiones de Vázquez, que confirmó su intención de presentarse como candidato presidencial y que apoyó el modelo económico del gobierno, sirvieron como respuestas a estos dos asuntos inquietantes y le terminaron por dar una doble mano al presidente José Mujica, opinaron politólogos consultados.
Para Juan Carlos Doyenart "hay un antes y un después" de las palabras del ex mandatario, quien a su entender "es un hombre que siempre busca la oportunidad adecuada para decir determinadas cosas".
Además, el hecho de aprobar y alentar una posible fórmula electoral junto al presidente de Ancap, Raúl Sendic, fue visto como un estratégico mensaje de unidad.
"Hay buenas razones para pensar que Vázquez no estaba improvisando cuando habló de Raúl Sendic", escribió el politólogo Adolfo Garcé en una columna del diario El Observador.
Doyenart opinó lo mismo. "Si bien no sale de él, es un nombre manejado por el mujiquismo -no por el MPP- y Tabaré sabe que las dos grandes corrientes del Frente Amplio están lideradas una por él y otra por Mujica. Construir una fórmula electoral donde su candidato a vice sea una persona de la confianza de Mujica, fortalece el Frente y le da unidad".
Doyentart señaló que lo que Vázquez logra con esto es "calmar un poco las aguas" en la interna del Frente Amplio. "En el fondo se había desatado ya una lucha por el poder interno. Nadie hablaba de candidaturas, es cierto, pero sí había una lucha", consideró.
Garcé señaló que al manejar el nombre de Sendic, Vázquez "le está pidiendo una tregua y ofreciendo un buen negocio a la familia tupamara".
Doyenart entiende que hoy por hoy a la dupla Vázquez-Sendic "nadie se animaría a oponérsele en la interna del Frente. Entonces atempera esa lucha por el poder". "Si Vázquez es candidato, todos los sectores se van a alinear detrás de él. Da más garantías", agregó e insistió en que a Mujica "le sirve" esta movida de Vázquez porque "le permite gobernar más tranquilamente", sin el ruido que llegaba desde la interna frentista.
"Si por alguna razón Váz-quez no fuera candidato va a ser todo mucho más complicado. La lucha por el poder, el manejo de nombres y candidaturas. Un proceso mucho más duro, incluso, que el de los partidos tradicionales, que están acostumbrados a ese juego", señaló. En un escenario sin Váz-quez, con Mujica fuera de carrera, y un Danilo Astori "desgastado" se abriría "un gran campo de posibilidades que llevaría una lucha interna muy dura y que le complicaría la vida al gobierno", opinó el politólogo.
Juventud. Para Doyenart no es caprichoso el nombre de Sendic en una fórmula con Vázquez. Destacó que forma parte de la camada de dirigentes jóvenes y recordó que cuando Vázquez renovó su gabinete apeló a ese perfil, y entre ellos estuvo Sendic. "Lo de Sendic coincide con los intereses de Vázquez y ayuda al entendimiento con Mujica", resumió.
Vázquez dijo que ve a Sendic como un dirigente "joven, serio y capacitado" como para acompañarlo en la fórmula electoral.