Una joven novia fue secuestrada a las puertas de la Iglesia en la ciudad de Curitiba, en el Sur de Brasil, minutos antes de subir al altar, pero fue liberada poco después, volvió y consiguió casarse. Mariele Correa había llegado en automóvil a las puertas de la Iglesia cuando unos asaltantes tomaron el vehículo en el que estaba junto a una dama de honor de diez años y una pareja de amigos. Los secuestradores se llevaron el auto con sus ocupantes y comenzaron a circular por la ciudad. "Yo pregunté a uno `¿me van a dejar casar?`, él me miró y me dijo que mi novio ya era viudo", dijo al sitio de O Globo. Los secuestradores circularon con el auto durante veinte minutos y después soltaron a los rehenes a diez kilómetros de la Iglesia. Se llevaron el auto, joyas y dinero.
La policía califica a este tipo de delito como "secuestro relámpago". Tan relámpago que hasta incluyó boda.