Sebastián Panzl
Aplicar algunas de las medidas tributarias propuestas desde el Frente Amplio significaría un "cambio de las reglas de juego" actuales e incluso un "freno a las inversiones", según coincidieron expertos en la materia.
La palabra "redistribución" es la más repetida por estos días en el debate político que llevan adelante los sectores que integran el Frente Amplio (FA) y crece la presión hacia el gobierno para mejorar el reparto del ingreso.
Ante ese panorama, la interrogante pasa por determinar hasta dónde se pueden aplicar modificaciones sin alterar los principales ejes de la política económica que el presidente José Mujica se ha encargado de defender y está decidido a mantener.
Sin embargo, propuestas que han surgido desde el seno de la fuerza política, como aplicar detracciones a las exportaciones, disminuir los beneficios fiscales a inversores que lleguen al país y aumentar el Impuesto a las Actividades Económicas (IRAE), irían en contra de la intención de Mujica, ya que implicarían un "cambio al rumbo económico", según coincidieron expertos tributarios consultados por El País.
Mientras en la coalición de izquierda crece la presión por sumar carga fiscal a aquellos sectores de la economía que se llevaron "la mayor tajada" del crecimiento, los expertos advierten que tomar medidas de ese tipo puede ir en contra de los objetivos del país.
Leonardo Costa, especialista en derecho tributario, dijo que aumentar el IRAE es un "cambio a las reglas de juego fijadas por la reforma tributaria de 2007 y que "implicará sin lugar a dudas un freno en las inversiones".
"Mantener esas reglas hace mucho más a la credibilidad del gobierno que cualquier otra política y sobre todo un compromiso con los inversores. No existe ningún argumento académico serio para modificar el IRAE", afirmó.
Ante la fuerte demanda de granos impulsada desde países como China e India, varias miradas apuntan a subir impuestos al agro y en ese sentido los comunistas propusieron formalmente aplicar detracciones a las exportaciones de ciertos bienes primarios, otro aspecto que a juicio de los tributaristas rompe con los cimientos del modelo económico actual. "Es mala política tributaria gravar la exportación" y a su vez una "variable importante a la política económica", dijo César Pérez Novaro, profesor de derecho financiero.
Con el ineludible ejemplo de lo sucedido en Argentina sobre la mesa, el especialista aseguró que el efecto generado allí fue de "cambio de reglas e inseguridad jurídica". En el mismo sentido, Costa afirmó que Uruguay captó inversiones desde Argentina por las medidas aplicadas allí, y opinó que no existe "un solo ejemplo de modelo económico exitoso que siga esas políticas en todo el mundo".
La intención de fondo de las propuestas de los dirigentes del FA es tener más recursos para destinar, por ejemplo, a asignaciones familiares. Con ese objetivo, los comunistas objetan los beneficios fiscales que se le dan a los inversores que se instalan en el país y proponen disminuirlos o eliminarlos para destinarlos a otros fines.
Costa dijo que de aplicarse lo que pretende el PCU, se atentaría contra la llegada de inversores e instó a fortalecer la "credibilidad" en estos temas.
"El tic redistributivo de algunos sectores políticos debe tratar de mirar más la eficiencia y la focalización del gasto, cosa que en Uruguay es altamente deficiente", dijo.
El uso de las reservas del país es otra de las propuestas que serían un golpe de timón para el rumbo económico actual.
En este sentido, el Dr. Carlos Laoiza, especialista tributario y socio del Estudio Olivera & Delpiazzo, dijo a El País que "es una medida económicamente cuestionable y preocupante".
"No se puede hacer un manejo caprichoso de las reservas porque no es un dinero que le sobre a Uruguay", afirmó el especialista.
Experto advierte "estado de estrés"
n Las propuestas que surgen desde el Frente Amplio generan preocupación en el empresariado y a pesar de que no sean los planes que piensa llevar adelante el gobierno, de todos modos pueden influir negativamente en el clima de inversiones
El abogado tributarista Carlos Laoiza, del Estudio Olivera & Delpiazzo, dijo a El País que "está empezando a preocupar que Uruguay está todo el tiempo anunciando cambios" y el solo hecho de que aparezcan propuestas de los sectores "genera un estado de estrés" a los inversores. "Eso está empezando a suceder y a los argentinos les preocupa mucho y dicen `ya no sé si puedo pensar a largo plazo en Uruguay`, por ejemplo", afirmó.
A su vez, el presidente de la Cámara de Industria, Washington Burghi, dijo que varias de las propuestas que escuchó en estos días le generan "temor".