La medida aplicada por la Intendencia de Montevideo, de no dejar estacionar en estacionamientos municipales de la capital a vehículos que tengan matrículas del interior, generó la reacción del edil nacionalista Juan Curbelo, que exigirá a la intendenta se "anule de forma inmediata" la resolución del año 2007 que calificó de "aberrante y discriminatoria" contra los ciudadanos del interior del país.
Ayer, El País informó que en la última semana siete autos con chapas del interior habían sido guinchados del estacionamiento del restaurante Rara Avis, ubicado en el Teatro Solís.
La resolución que está poniendo en práctica la administración municipal data del año 2007. Fue aprobada por el entonces intendente Ricardo Ehrlich.
En su texto la misma dice que se "prohíbe el estacionamiento en las reservas de espacios concedidas a todas las dependencias municipales de los vehículos empadronados en otros departamentos del país".
La puesta en práctica de esta resolución se da en uno de los momentos más sensibles de las negociaciones que mantienen los intendentes en "la guerra de las patentes", que ya lleva más de dos décadas.
Consultado por El País sobre los motivos por los que la IM no permite estacionar autos con matrículas del interior, el secretario general de la Intendencia, Ricardo Prato, respondió con pocas palabras que "la Intendencia se reserva el derecho de dejar estacionar a quien le parezca".
ABERRANTE. Mañana, en la reunión de bancada, el edil blanco Juan Curbelo exigirá la inmediata revocación de esta medida. "No puede ser que una persona que resida en el interior y venga a Montevideo a pasear se le prive de estacionar en un espacio público, sólo por tener la chapa del interior. Es arbitrario, aberrante, y violenta los principios básicos del derecho. Pareciera que estamos catalogando a ciudadanos de primera y de segunda", afirmó el edil blanco.