"Me vinculé al Carnaval sin ser artista", dice Leonardo Preziosi. Hoy, a casi 20 años de su debut con Los Buby`s, la historia se cuenta desde el vértigo carnavalero y con la mirada puesta en lo que ocurre en las primeras etapas del Teatro de Verano.
Su trabajo como letrista y director será evaluado este año por las actuaciones de Momolandia (Murga), Zíngaros (Parodistas) y Yambo Kenia (Sociedad de Negros y Lubolos). Mucho, ciertamente. Pero las energías para hacerlo están, al igual que el desafío de explorar tres lenguajes y estilos diferentes.
Preziosi nació en Montevideo (27 de agosto de 1972), pero reside desde hace siete años en San José, donde, además de escribir, da clases de teatro y lleva adelante varios proyectos artísticos independientes.
El primer vínculo con el escenario lo estableció en la escuela del Teatro Circular y su primera incursión en el Carnaval fue con Los Buby`s, en 1992. En aquella época, recuerda, "estaba haciendo la temporada, como se dice, en Punta del Este. Trabajaba como vendedor en un supermercado... y me llamó Fernando Toja a la casa de mi tía que vivía en Maldonado, y me dijo: `mira Leo, yo no sé si es la misma plata que podes agarrar ahí en Punta". La opción era clara: "corté, colgué las pilchas del laburo y salí para Montevideo".
A los tres años de este debut, una nueva vocación ganó la cancha y la imaginación: escribir. Y el espacio para él iniciarse en este nuevo campo de creación estaba cantado. Así fue que permaneció con Los Buby`s en el rol de letrista hasta que surgió la posibilidad de incursionar en otras categorías, pero ya perfilado como libretista y director.
Y hasta el presente ha colaborado con nueve conjuntos: Los Buby`s, Momolandia, Diablos Verdes, Mambo, Gurrumines, Nazarenos, El gran Tuleque, Zíngaros y Yambo Kenia, conquistando con algunos de ellos varios primeros premios.
Cuestión de ideas. ¿Cómo divide su cabeza para las tres categorías... y logra que las propuestas salgan bien? "Se da naturalmente porque son categorías diferentes. Generalmente una buena idea que puedas tener para la murga no la vas a poder aplicar en los parodistas, y así con todo lo demás".
En su segundo año con la categoría de Negros y Lubolos, Preziosi reconoce que se siente más cómodo, con una comprensión más cabal del mecanismo de ensayos y, particularmente, de la escancia de esta categoría.
Con los Parodistas, la historia es algo similar: "no es lo mismo escribir para Nazarenos que para Zíngaros desde el punto de vista del estilo". A partir de su experiencia, comenzó a capitalizar cada detalle, cada figura. Hoy en Zíngaros se siente muy cómodo ("soy de la familia", dice) y está sacando el mayor provecho de las posibilidades de este grupo. En el trabajo con Momolandia también aplicó este concepto, para potenciar sus solistas, el excelente coro, y lograr el equilibrio con un buen texto.
Apostar a la expresión
En estos pocos días que van del concurso en el Teatro de Verano, ya quedó claro cuál es el menú principal de temas: la selección nacional, los conflictos gremiales, la Intendenta de Montevideo, los anestesistas... Estaba cantado, se diría. Preziosi no quedó al margen de esta realidad, aunque su planteo, dice, se desmarca del resto. "Intento llevarlos a escena desde otra óptica", lo que le da, otra riqueza al planteo escénico.
Pero lo importante, agrega, es ser fiel a lo que se quiere decir, y para cumplir con esta máxima, juega sus fichas (las más difíciles) a la libertad, y reconoce: "siempre me sentí muy libre a la hora de escribir".