Entró fuerte

Es reconfortante saber que, como dijo el ministro de Educación, el tema de la enseñanza finalmente "entró muy fuerte en la agenda" del gobierno, donde produce una "gran preocupación". Pero, no debería olvidarse, primero, que buena parte de los problemas que hoy enfrenta la enseñanza se originan en la ley aprobada por el anterior gobierno del Frente Amplio; segundo, que por mucho tiempo, la dirección real de aquella se encuentra en los gremios de los docentes, los cuales predominantemente forman parte del Frente Amplio; y, tercero, que esos mismos gremios se han opuesto sistemáticamente a los intentos de reforma.

El detonador de la gran preocupación fueron los resultados de las pruebas PISA. En el 2006 nuestro país había ocupado el lugar 42 en una lista de 56 países, ahora descendimos al lugar 47 en una de 65 países.

Las reacciones ante esto variaron desde la preocupación hasta declaraciones que intentaron restarle importancia al desastre (alegando, por ejemplo, que a nuestro país le importaba una enseñanza que educara en valores).

Algunos propusieron crear una prueba regional. Otros notaron que estamos mejor que México, Brasil, Argentina o Perú. Cuando el sentido común indica que de poco nos vale el premio consuelo de saber que estamos mejor que otros países de la región -que bien mal están- cuando lo que debemos hacer es compararnos con los mejores en todo el mundo, si es que realmente deseamos progresar.

Pero, lo que realmente preocupa es que fueran necesarios los puntajes de las pruebas PISA, y la indignación que ellos produjeron en toda la sociedad, para que el tema de la enseñanza recién "entrara fuerte" en la agenda del gobierno.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar