Dado el éxito que está teniendo la serie Glee, muchos se preguntan si hay alguien que pueda decirle que no a Ryan Murphy, su creador. Pero hay, y son los Kings of Leon. La banda estadounidense se negó, y por segunda vez en pocos meses, a que el coro del Instituto McKinley haga versiones de sus canciones. Esta negativa, previsiblemente, despertó la ira de Murphy, quien tachó a la banda como "estúpidos egocéntricos". Luego de semejante juicio, el realizador no se detuvo: esa decisión, dijo, lo que consigue es impedir que "un niño de siete años decida entrar en coro o aprender a tocar un instrumento musical después de ver alguien cercano a él cantar una canción de Kings of Leon".