BEIRUT | Después de que el clamor popular tomara las calles de Egipto; Siria, Jordania y Arabia Saudita fueron afectados por la onda expansiva desatada por los jóvenes egipcios y tunecinos.
¿Cuál será la próxima ficha víctima del efecto dominó?, o ¿qué régimen o dinastía acabará por caer?, son las grandes preguntas omnipresentes estos días en las calles del mundo árabe.
En Ammán, la capital jordana, unas 3.000 personas se manifestaron para pedir elecciones libres y la bajada del precio de los alimentos básicos. Lo hicieron a la salida de la oración de los viernes, convocados por el brazo político de los Hermanos Musulmanes jordano.
En la ciudad saudí de Yeda, decenas de personas fueron detenidas durante una concentración convocada por mensajes de texto. Los manifestantes protestaban por la falta de inversión en infraestructuras. Y en Siria, otro de los países árabes gobernados con puño de hierro, está prevista la celebración de una manifestación a finales de la semana próxima. EL PAÍS DE MADRID