La aplicación de una rebaja diferencial del IVA divide a los expertos que asesoran a empresarios y trabajadores. Mientras los primeros la rechazan, los técnicos del Pit-Cnt la ven con buenos ojos. La idea es manejada a nivel del equipo económico.
El futuro subdirector de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP) Jerónimo Roca, que asumirá el próximo 1° de marzo, es precisamente uno de los defensores de la aplicación de un IVA personalizado.
Esta alternativa, que se focalizaría por ejemplo en los beneficiarios de la tarjeta alimentaria, sería implementada en lugar de una rebaja generalizada del IVA en dos puntos, una de las propuestas anunciadas por el Frente Amplio (FA) durante la campaña electoral y al tomar posesión del gobierno.
A priori, el planteo cosecha reacciones opuestas entre los asesores económicos que representan a los sindicatos y a los empresarios. Este contraste abona el escenario de debate sobre la distribución del ingreso, objeto de discusión en el Ejecutivo y el propio FA.
La distribución del ingreso debería mejorarse "no a través de pequeñas intervenciones. Sí puede ser mediante una rebaja global (del IVA) pero no a nivel sectorial o específico como se ha sugerido para el sector de la tarjeta alimentaria", señaló Ana Laura Fernández, asesora de la Cámara Nacional de Comercio y Servicios (CNCS).
Fernández sostuvo que "la distribución del ingreso no debería mejorarse a través de esas intervenciones del gobierno sino que lo que hay que hacer es que la economía crezca, aumentar su productividad y la de los sectores".
Un documento de la gremial, sobre la relación entre la masa salarial y el PIB, cuestiona el argumento de los sindicatos de que el producto ha crecido más que el salario, razón que afecta la distribución del ingreso. Así, los trabajadores afirman que los "frutos del crecimiento económico no se han trasladado a los trabajadores en adecuada medida". El argumento de la CNCS es rebatido por el Cuesta Duarte (Ver abajo).
Sectores. Los técnicos del Pit-Cnt apuntan a un sistema tributario directo. "En términos generales los impuestos indirectos como el IVA, en los que todo el mundo paga la misma tasa por un producto, independientemente de las características de la persona, no conducen a una mejor distribución del ingreso", opinó Alejandra Picco, asesora del Instituto Cuesta Duarte, que integra el Pit-Cnt.
La economista planteó por el contrario, que un sistema tributario que se base más en impuestos que discriminen los tipos de contribuyentes, favorece al reparto más equitativo.
En ese sentido, señaló como una medida posible la reducción del IVA en forma sectorial, abarcando, por ejemplo, a los hogares de menores recursos.
Picco añadió que el Estado debe intervenir porque "el mercado por sí solo no tiene por qué conducir a un reparto más equitativo del ingreso". Ni siquiera la aplicación de políticas sociales destinadas a los sectores vulnerables, el crecimiento salarial y económico de los últimos años han revertido la tendencia de la desigual distribución. El 20% de las personas más ricas "se apropia" del 47% de los ingresos, mientras que el 20% de los hogares más pobres "se apropia de poco más del 5%", estiman los trabajadores.
Dos visiones del aumento salarial
El estudio de la Cámara de Comercio sobre la relación de aumento entre la masa salarial y el PIB contiene una visión distinta a la de los gremios.
La Cámara refuta el enfoque sindical que compara el crecimiento del PIB con el del salario real (la variación promedio 2005/2010 del PIB fue de un 8,8% anual, mientras que el Índice de Salario Real alcanzó el 3,5%).
Afirma que "lo correcto" es comparar el crecimiento del PIB con el crecimiento de la "masa salarial", que toma en cuenta otros factores como el número de trabajadores, que ha aumentado en el período estudiado.
La masa salarial (que abarca el salario de todos los trabajadores), aumentó en 42,2% contra 35% del PIB entre 2005 y 2010.
En el Instituto Cuesta Duarte admiten que "la masa salarial creció más fuerte que el producto" pero matizan que ese incremento no contrarrestó "la caída que tuvo la masa salarial desde el 2000, la cual fue mucho mayor que la del producto", expresó Alejandra Picco. "Cuando vemos lo que pasó entre 1998, último año de crecimiento previo a la crisis, y 2009, el crecimiento del PIB fue de un 21,5% mientras que la masa salarial creció sólo 6,7%", agregó.