Los bancos centrales de las potencias económicas coincidieron en la importancia de evitar que la inflación se descontrole, especialmente en los países emergentes, que hoy tienen a la suba de precios como un problema.
La amenaza del aumento de precios, especialmente en los alimentos, es un "factor importante", dijo el presidente del Banco Central Europeo, Jean Claude Trichet, al culminar la reunión bimestral de los presidentes de los principales bancos centrales del mundo en la sede el Banco de Pagos Internacionales (BRI, según sus siglas en inglés) en Basilea (Suiza).
"Las amenazas inflacionarias están presentes como una característica general en el mundo emergente, algo que no se ve en las economías avanzadas", dijo Trichet, que agregó que "no es momento para la complacencia" recalcando que el "sólido anclaje de las expectativas de inflación" es importante para todos.
"Todos estamos unidos en este propósito" de lucha contra la inflación. Es que según el relevamiento que realiza la Organización de la ONU para la Agricultura y la Alimentación (FAO) las materias primas alcanzaron un nuevo récord de precios en diciembre.
EUROPA. Por otra parte, Trichet dijo que una política presupuestaria "sana" es "muy importante" frente a las actuales tensiones por el nivel de la deuda pública de algunos países.
"Una política presupuestaria sana es muy importante para consolidar la salud de la economía mundial", precisó.
"El mensaje enviado a todas las economías es el de tener una política presupuestaria sana", insistió Trichet. La más aludida en este sentido es Portugal que ayer veía incrementarse las presiones para que pida ayuda financiera internacional de forma de resolver sus problemas presupuestarios.
"Hay mucha presión sobre Portugal" para que recurra a una ayuda de la Unión Europea (UE) y del Fondo Monetario Internacional (FMI), tal como hicieron Grecia e Irlanda el año pasado, dijeron fuentes AFP.
"Todos los países europeos reclaman por una parte a Portugal un ahorro presupuestario mayor de lo previsto y muchos de entre ellos quieren que pida una ayuda financiera exterior", agregaron esas fuentes.
En el inicio de una semana crucial para la Eurozona por el temor de que sea necesario un nuevo rescate financiero para uno de sus miembros, las tasas de interés de las obligaciones de Estado a diez años de Portugal eran de 7,016%, en baja tras situarse a 7,104% durante la sesión. De su lado, el rendimiento de los bonos del Tesoro a diez años de España se situaba el lunes en 5,541%, contra 5,526% el viernes al cierre.
Preocupadas por esta situación, las principales bolsas europeas cerraron en baja ayer: Londres perdió 0,47%, París 1,64%, Fráncfort 1,31% y Madrid 1,29%.
Los inversores están inquietos por las emisiones de bonos que deben efectuar esta semana Portugal y España, así como también Grecia e Italia, y por las cuales podrían tener que pagar tasas excepcionalmente altas. Mañana, Portugal debe lanzar bonos a tres y nueve años por un monto de entre 750 millones y 1.250 millones de euros mientras que España saldrá al mercado el jueves.
"La verdadera prueba para Lisboa será el miércoles: ¿los inversores van a responder?", se preguntó el experto Cyril Beuzit, del banco BNP Paribas.