La mayoría de los 24 pasajeros del ómnibus de Turismar accidentado el sábado en Santa Clara ya fue dada de alta. El siniestro, que dejó una mujer fallecida y una niña con una mano amputada, habría sido causado por una turbonada.
La víctima fatal del accidente de Ruta 7, Elena Porciúncula, viajaba por primera vez a José Batlle y Ordóñez para pasar unos días con un familiar en la casa de su tía. La mujer, oriunda de Río Branco, llevaba a sus hijos Milton de 2 años y Anderson de 15, quienes a causa del accidente sufrieron lesiones leves y fueron trasladados a Melo para recibir mejor asistencia.
La situación más delicada entre los heridos corresponde a una niña de seis años, que resultó con su mano derecha amputada. Tras ser intervenida quirúrgicamente en Melo, la menor fue derivada a Médica Uruguaya en Montevideo.
En tanto, la mayoría de las personas hospitalizadas ya fue dada de alta, aunque cinco permanecen en observación en Melo y Treinta y Tres. Otras 14 personas fueron asistidas en el hospital de Melo, una en Cerro Chato, otras en Santa Clara y el resto en el Hospital de Treinta y Tres.
El trágico accidente ocurrió el sábado sobre la hora 20.30, a la altura del kilómetro 280 de la ruta 7, en la salida de Santa Clara (Treinta y Tres). Allí, el coche de Turismar que había partido de Melo rumbo a Montevideo, perdió el control cayendo sobre un barranco, presumiblemente por efecto de una turbonada.
Así lo afirmaron ayer los testigos (entre ellos el chofer del ómnibus) que prestaron declaración en el juzgado letrado de primera instancia de primer turno en Treinta y Tres, a las órdenes la jueza Rosana Martínez. Luego de tres horas de comparecencia, la magistrada dispuso la libertad del chofer.
A prima facie el accidente sería producto de la desestabilización del ómnibus por una turbonada, dijo a El País el director de inspección ejecutiva de la Jefatura de Policía de Treinta y Tres, Genaro Cardeza.
De todas formas, el vehículo está bajo custodia de la Policía que efectuará las pericias correspondientes.
Según testigos, en el momento del accidente llovía copiosamente y había un fuerte viento. El coche con 24 pasajeros a bordo, había recorrido 700 metros luego de levantar a un pasajero. En ese momento, el ómnibus se salió de la ruta y volcó hacia la derecha, en una banquina de cinco metros de altura.
Martín Larrosa fue ese último pasajero que levantó el coche antes del vuelco.
Larrosa dijo a Radionoticias de Santa Clara que él aún iba parado, y no sintió ninguna frenada ni ningún ruido extraño. "Cuando yo estaba en la garita llovía copiosamente, pero no me acuerdo si había viento o no", sostuvo.
Un cazador que andaba en el campo con sus perros dijo a El País que el viento era muy fuerte en ese momento. "Yo empecé a dar vuelta cuando vi que algo raro pasaba en la ruta, pero no sentí ningún ruido, y en ese momento había viento fuerte", dijo el hombre.
El accidente irrumpió abruptamente el silencio clásico de esa localidad olimareña. De inmediato la Policía, ambulancias de Melo, Cerro Chato, Fraile Muerto y Treinta y Tres se constituyeron en el lugar, al igual que efectivos militares del Batallón Santa Clara para prestar auxilio a los accidentados. Muchos consiguieron salir por sus propios medios, otros en tanto quedaron atrapados adentro del pesado rodado.
Porciúncula viajaba en el último asiento de espalda al baño del ómnibus y quedó aprisionada cuando el coche cayó. La mujer falleció mientras era trasladada al Hospital de Melo.
El conductor del coche y el guarda fueron retirados del lugar acompañados por representantes de Turismar.
Por su parte, Cardeza dijo a La Voz de Melo a que el operativo de asistencia a los lesionados fue "bien a la uruguaya, una cooperación entre todos hizo posible que se organizara de tal forma que nadie demoró sin ser asistido, incluso un policía le hizo un tapón con su propia camisa a la niña que tenía la mano amputada".
El Director del Hospital de Melo Omar García Rocha, señaló que el operativo del personal médico de enfermería fue ejemplar.
Chofer: El conductor del ómnibus quedó en libertad tras declarar ayer ante la Justicia.
Joven muere tras vuelco en Durazno
Una mujer de 22 años de edad falleció ayer al recibir serias lesiones en la cabeza como resultado del vuelco de la camioneta en la que viajaba junto a otras tres personas. El accidente ocurrió cerca de la medianoche del sábado a quince kilómetros de la localidad de Blanquillo, situada al Este del departamento de Durazno, cuando la camioneta Peugeot transitaba por una carretera. En determinado momento el conductor perdió el dominio del rodado volcando sobre la banquina. Soledad Villermur Rodríguez, salió despedida golpeándose fuertemente la cabeza al caer al piso, siendo trasladada minutos después de urgencia al hospital más cercano, el de San Gregorio de Polanco. Debido a la gravedad de la heridas dejó de existir al ingreso al nosocomio. Los restantes ocupantes del vehículo recibieron lesiones de escasa entidad, informó la policía.