Pablo Antúnez
El presidente del Instituto Nacional de Carnes, Luis Fratti, dijo que mientras la industria no traslade a los productores el aumento de los precios de la carne bovina en el mundo, difícilmente se podrá superar las 400.000 toneladas de exportación.
El año pasado cerró con una faena arriba de 2.200.000 cabezas bovinas, un volumen similar al registrado en 2007 y 2008, exportándose alrededor de 400.000 toneladas de carne peso carcasa. Pero más allá de los pronósticos de que el mundo precisa carne y de las recomendaciones de que Uruguay haga valer cada vez más su status sanitario, para el presidente del Instituto Nacional de Carne (INAC), Fratti, "será difícil poder superar estas cifras, porque el precio de la tonelada exportada, no tiene relación directa con el valor de la hacienda".
En una palabra, Fratti planteó que en Uruguay "no existe una cadena cárnica".
"No la hubo, ni la hay. Parece que decir esto es una mala palabra, pero es una constatación de la realidad", dijo molesto a El País. Con esto, lo que intenta plantear es que "no hay seguridad de que las bonanzas de la exportación de carne se transmitan al precio de la hacienda" lo que desincentiva a los productores a invertir en ampliar su rodeo ya que no existen certezas sobre la evolución que tendrán los valores internacionales.
Por eso, para que Uruguay pueda incrementar el volumen de faena y el de carne exportada, "hace falta que los productores hagan mayores inversiones y tomen mayor riesgo en el negocio ganadero".
Se dice que el mercado ganadero está regido por oferta y demanda. Sin embargo, según la visión de Fratti, que antes de ocupar la presidencia del organismo fue delegado de los productores en la Junta Directiva, "si hay seca el ganado vale menos y muchas veces (los frigoríficos) compran menos ganado porque los precios están altos. Y a eso hay que sumarle que la relación de precios que se generan en la exportación no tiene relación directa con los precios de la hacienda", dijo.
El jerarca se preguntó "¿Por qué no crece el número de vacunos faenados y se exporta más carne? ¿Es que los productores no quieren ganar más dinero?". Y se respondió: "Los productores están haciendo la lectura correcta. No producen más porque eso requiere aumentar la inversión, pero también aumentar la incertidumbre" ya que no tienen certeza de cuánto les pagará la industria, dijo.
Según la visión de Fratti, Uruguay "está en condiciones inmejorables para crecer en el mercado internacional de la carne. Tal vez, las mejoras en el mercado internacional y las mejoras a nivel país, nos hayan agarrado desprevenidos".
PROYECCIÓN. Según una proyección de la Oficina de Programación y Política Agropecuaria (Opypa), dependiente del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, en 2011 la ganadería uruguaya estaría produciendo 553.000 toneladas peso carcasa, consecuencia de un precio de faena de 455 kilos por cabeza y un rendimiento de 52%.
Asumiendo que el consumo interno mantendrá un leve crecimiento -cerró el 2010 en 61 kilo de carne bovina por habitante al año-, se producirían con destino a exportación 383.000 toneladas en el gancho.
El trabajo asume la tendencia creciente en los precios de la tonelada exportada -la meta de Uruguay siempre fue valorar más su carne- y calcula que el valor promedio de la tonelada exportada este año llegaría a US$ 3.500. De esta forma, estaría un 15% por encima del valor promedio de 2010.
En el mismo trabajo, se estimó que la generación de divisas de la exportación de carne bovina estará muy próxima a US$ 1.345 millones.
Por otra parte, el informe proyecta que los precios del ganado al productor mantendrán un promedio similar al del segundo semestre del año pasado con una tendencia al alza.