Con una inversión de US$ 16 millones, la empresa Brosly, perteneciente a capitales uruguayos, comenzará las obras del nuevo frigorífico dedicado a la industrialización de carne ovina con destino a exportación, a levantarse en el predio de la ex Tablada Municipal.
La empresa apunta a faenar unos 300.000 lanares al año y ocupará a 580 operarios del departamento.
El proyecto ya fue presentado al intendente municipal de Soriano, Guillermo Besozzi por Fernando Muñoz, vocero de la empresa, quien destacó la necesidad de darle valor agregado a las carnes uruguayas para diferenciarlas de las exportadas por otros productores mundiales de ovinos.
"Somos un grupo local conformado por distintas empresas de variado origen. Tenemos integrados productores agropecuarios, empresas proveedoras de insumos y una empresa muy potente del área informática", aseguró el vocero. Explicó que "luego intervienen empresas de ingeniería, construcción nacionales y todo un componente externo que es el sector pesado en cuanto a inversiones que proviene del exterior".
La idea de los inversores es poder certificar los productos a exportar para cumplir con los requerimientos de sus clientes en el exterior.
Según Muñoz, el objetivo es "crear un sistema integrado, que significa que desde los productores hasta los consumidores finales de los productos, están involucrados en mecanismos que nosotros queremos gestionar. Desde el momento de la preñez de una vaca o de una oveja, hasta la llegada a un supermercado o un restaurante con el producto terminado", explicó el inversor. "En definitiva, es obtener un producto con mayor valor agregado y que repercuta hacia los protagonistas que son los productores y sus familias", sostuvo Muñoz.
Tiempo atrás, otro grupo de inversores argentinos que tiene una fuerte presencia en el abasto de su país, había hecho contacto con la comuna, manifestándole el interés de invertir en una planta frigorífica para industrializar bovinos. La idea era aprovechar los mercados que tiene abiertos la carne uruguaya, fruto de su status sanitario, muchos de los cuales -como los tres de América del Norte- aún están vedados para las carnes argentinas y brasileñas.