D. FRIEDMANN / N. ARAÚJO
Lo que Felipe (19) siente es que nadie lo entiende. "Si salís con tus amigos es porque salís a vagar, si vas al liceo te reprochan porque no trabajás, salís a buscar laburo y te piden referencias y si nunca trabajaste no las podes tener, ¿no?", dice.
En la plazoleta del barrio Murguía de Melo (Cerro Largo), Felipe es parte del paisaje. Comienza allí su jornada al mediodía con seis o o siete amigos. Escuchan música, conversan, fuman "algún cigarrito". La madrugada los encuentra en el mismo lugar.
Felipe abandonó el liceo y no tiene intenciones de retomarlo. Está seguro de que no va a aprender o no le van a enseñar lo que le gustaría.
El año pasado trabajó en una obra de la construcción con su tío, pero como llegaba tarde lo despidió. Así que ahora anda "en esa". Cuando le preguntan sobre su futuro, responde con un "no sé".
Justamente la intención del gobierno con el plan que anunció esta semana es lograr que 13.500 jóvenes de 14 a 24 años salgan "de esa" entre el año próximo y el 2014. Si lo logran habrán conseguido que uno de cada cuatro jóvenes (26,8%) pobres, que no estudian, carecen de un empleo formal y no terminaron Ciclo Básico, se hayan reintegrado al sistema.
El gobierno destinará en el plan Jóvenes en Red US$ 42 millones de dólares. De ellos, el 24% (al menos en el primer año) serán utilizados en brindarles apoyo económico.
Para concretar el proyecto el gobierno hará en enero un llamado abierto para contratar técnicos con experiencia en trabajo social o comunitario -no ONGs sino personas- y con ello conformar los 36 equipos que trabajarán en 2012, explica a El País la socióloga Mariana Drago, coordinadora del equipo interinstitucional que creó la propuesta, quien además está a cargo de la Unidad de Programas Interdireccionales del Ministerio de Desarrollo Social.
En marzo, los 36 equipos -conformados por cinco técnicos cada uno- comenzarán la tarea de identificar y convocar a los 2.160 jóvenes para que se integren este año a la iniciativa, que ahora incluirá zonas de Artigas, Canelones, Cerro Largo, San José y Montevideo (ver aparte). Para hacerlo irán puerta a puerta, emprenderán recorridas por las calles y harán entrevistas a informantes comunitarios y en instituciones.
-¿El equipo se acerca a un joven, por ejemplo en la calle, y qué le plantea exactamente?
-Le plantea que hay un dispositivo que va a trabajar con talleres artísticos, plásticos, corporales, grupales, para poder pensar qué proyecto de vida quiere construir. Eso bajado a tierra al lenguaje de ellos. Poder pensar por qué no está trabajando, por qué no está estudiando, pensar qué le puede generar eso a futuro, el no contar con cierta capacitación. Eso es el planteo, explica Drago.
Esa base conceptual se justifica en que varios estudios demuestran que los jóvenes que no estudian ni trabajan, los llamados "ni ni", no están en esa situación porque tienen "falta de voluntad". "Hay una coyuntura donde el clima familiar tiene debilidades importantes. Entonces la idea es trabajar con esa motivación e ir con una propuesta lo suficientemente innovadora y creativa que genere esa espinita de `qué es lo que quiero yo`", dice la especialista.
A la tarea de convocar participantes le dedicarán 60 días. A la vez que los busquen harán un mapeo de los recursos disponibles en cada zona para que los jóvenes puedan retornar a la educación formal o capacitarse laboralmente. También se concretarán los locales donde funcionará el plan en cada zona.
En mayo debería comenzar a funcionar el proyecto. Cada uno de los equipos diseñará las actividades de acuerdo al perfil del grupo. La oferta va a ser variada: habrá una "bolsa" de talleristas en actividades que pueden ir desde música hasta orientación laboral. La clave es engancharlos, que se sientan a gusto, y hagan un plan a futuro.
Las hipótesis que prevén son variadas: personas que inmediatamente se integren a la educación -por ejemplo a un programa de Formación Profesional Básica (FPB) de la UTU para aprender cocina- mientras otros permanezcan varios meses hasta insertarse.
Aquí entra un componente que quienes elaboraron Jóvenes en Red consideran clave, la flexibilidad. Esto implica que tanto Secundaria como UTU puedan aceptar inscripciones tardías. "Flexibilidad pasó a ser un compromiso de las instituciones. No le podemos decir `ah, como estamos en mayo esperá al año que viene para anotarte`. Porque justamente una de las características del programa es dar respuestas eficaces. Si nosotros logramos contactarlos y tienen que esperar seis meses, ya está, se volvió a ir", dice Drago.
Otro aspecto del plan es que los participantes deberán firmar un "acuerdo". Es un documento donde el joven y el equipo técnico -se incentivará también que participe la familia- se comprometen a determinadas acciones.
Para hacerlo, estudiarán ca-da caso en concreto. Por ejemplo, puede empezar comprometiéndose simplemente a asistir a los talleres determinadas horas por semana.
La intención es que se inserte a nivel educativo o laboral (que se incorpore en el mercado de trabajo o que pase de la informalidad a la formalidad). Para eso habrá talleres de capacitación laboral y también intermediación.
A su vez, están previstas ayudas económicas para transporte o alimentación. Habrá dinero en efectivo en algunos casos. El monto será el mismo que el de las becas Compromiso Educativo (hoy de $ 1.100 por mes).
Una vez que se logre el objetivo de reincorporarlos, el compromiso implicará también que el participante continúe en el programa, ya que detectaron que hay debilidad para sostener las inserciones. "Entonces, el programa acompaña de acuerdo al nuevo esquema. Que vaya a talleres, que haya una persona de referencia. El objetivo no es engancharte y ya está, es un proceso", resume Drago. (Producción: Patricia Mango y Pablo Melgar).
El Consejo de Ministros evalúa los programas que ya existen
Mañana lunes, en el Consejo de Ministros se profundizará sobre lo que han hecho los otros grandes programas creados para capacitar a desocupados y fomentar el empleo en distintos sectores.
Uno de ellos es el Instituto Nacional de Empleo y Formación Profesional (Inefop) que tiene en su poder más US$ 50 millones destinados a capacitación provenientes de un impuesto a trabajadores y empresarios. Hace unos meses la oposición cuestionó el escaso uso que se le ha dado a esos fondos. Algunos de los programas más significativos del Inefop son: Projoven (para personas de entre 18 y 24 años con educación formal incompleta y poca o nula experiencia laboral) y Promujer (para mujeres de entre 20 y 55 años con dificultades de inserción laboral).
El 17,8% no estudia y tampoco trabaja
POBLACIÓN En Uruguay hay 131.000 jóvenes que no estudian ni trabajan, que representan 17,8% del total. Esa proporción se conforma de: 5,4% que realizan quehaceres del hogar; 6,1% que buscan empleo y 6,3% que no estudian, ni trabajan, ni buscan empleo ni ayudan en su casa.
POBREZA Cuatro de cada diez jóvenes que no estudian ni trabajan integran hogares pobres y más de la mitad del primer quintil de ingresos.
EDUCACIÓN Los jóvenes que no estudian ni trabajan presentan, en su mayoría, niveles educativos bajos. La mitad de ellos nunca fueron al liceo.
PLAN Incorporará a jóvenes de entre 14 y 24 años que no estudian ni trabajan en el mercado formal, no terminaron el Ciclo Básico y viven en condiciones de pobreza.
PERFIL El público objetivo del programa son 50.227 jóvenes. De ellos, 21.105 tienen entre 14 y 17 años.
PARTICIPANTES Mides, Anep, UTU, Ministerios de Trabajo y Educación, INAU, Inefop.
INFORMALIDAD Casi 80% trabaja en empresas de menos de cuatro personas y 54% trabaja 30 horas o menos por semana.
COMPONENTES Se basa en: convocatoria, apoyo, acompañamiento y seguimiento; espacios de formación y laboral.
DÓNDE Abarca Artigas (ciudad de Artigas y Bella Unión); Canelones (Las Piedras, Pando, La Paz, Ciudad de la Costa, Progreso, Paso de Carrasco, Juan Antonio Artigas-Barros Blancos, Colonia Nicolich y Toledo); San José (Delta del Tigre) y Montevideo (Casavalle, Manga-Toledo Chico, Casabó-Pajas Blancas, La Paloma Tomkinson, Tres Ombúes, Pueblo Victoria, Villa García, Manga Rural, Bañados de Carrasco, Punta de Rieles, Bella Italia, Piedras Blancas, Manga, Jardines del Hipódromo, Las Acacias, Nuevo París y Paso de la Arena).