Tras dos décadas de gobierno de izquierda en Montevideo, se descubre que uno a uno los intendentes frentistas se pasaron la pelota. Tabaré Vázquez, que recibió la administración capitalina con superávit, le dejó a Arana una pesada deuda además del mimo excesivo con que malacostumbró a Adeom. Arana, que residió dos períodos en el Palacio Municipal, entre viaje y viaje legó a su sucesor, Ricardo Ehrlich, adeudos y acuerdos suscritos con el sindicato aun más gravosos. Y como no podía ser de otro modo, ahora se sabe que Ehrlich, horas antes de asumir como ministro de Educación, firmó un convenio con Adeom en donde comprometió unificar la carrera administrativa, lo que implicará un costo millonario con el que debe apechugar Ana Olivera. ¡Vaya pases de pelota envenenada!