La capital italiana fue escenario de violentos disturbios después que el premier Silvio Berlusconi ganó los votos de confianza en las dos cámaras del Parlamento y sobrevivió por escaso margen a uno de los desafíos políticos más duros desde que preside el gobierno.
La policía antimotines empleó gases para dispersar a los manifestantes que intentaban incendiar autos, romper escaparates y chocar con la policía.
En la cámara baja los parlamentarios se enfrentaron a empujones, lo que obligó a suspender brevemente la votación.
El gobierno italiano de Silvio Berlusconi obtuvo hoy la confianza del Senado por 162 votos a favor sobre 308, gracias a los votos de su principal aliado la Liga Norte y poco antes de un voto mucho más incierto en la Cámara de Diputados.
El resultado en el Senado no suscitaba preocupación al gobierno de derecha, en el poder desde el 2008, el cual se jugó su sobrevivencia en la Cámara de Diputados, donde 35 parlamentarios disidentes dirigidos por su ex aliado Gianfranco Fini se comprometieron a poner en minoría a Berlusconi votando una moción de censura presentada por los centristas. Otra moción similar fue presentada por la oposición de izquierda.
Finalmente, Berlusconi alcanzó 314 votos a favor, 311 en contra y dos abstenciones y logró, por sólo tres votos, la confianza de la Cámara de Diputados. Con ese resultado evitó su caída, aunque el resultado dificulta su futuro político.
Berlusconi se había declarado "confiado" poco antes de las votaciones.
Si perdía la votación, Berlusconi debe renunciar al cargo, como establecen las normas de la República Parlamentaria, y el Presidente de la República, Giorgio Napolitano, debe abrir una fase de consultas para intentar formar un nuevo gobierno o disolver el Parlamento y convocar elecciones anticipadas.
Con información de AFP y AP