PABLO ANTÚNEZ
Las recientes lluvias en el norte del país harán crecer algo más el campo natural y darán para mantener el forraje por unos diez días. El MGAP decidió no anunciar nuevas medidas porque aún "no están definidas".
En Artigas y Salto, las recientes lluvias dieron un alivio a los campos y ayudarán a mantener el forraje por unos diez días. "La cantidad de agua que hay en los suelos es muy poca, mojó los primeros cinco centímetros, luego hacia abajo sigue estando seco. Si no llueve en unos diez días, nuevamente comenzarán a secarse los campos", aseguró a El País Emilio Duarte, técnico de la Regional Norte del Instituto Plan Agropecuario.
En tanto, el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca retomó una ronda de reuniones con las gremiales agropecuarias para buscar paliativos ante la posible sequía y facilitar procesos. "No vamos a anunciar na-da, no porque haya llovido, sino porque las medidas no están definidas. La lluvia no cambia la posición del MGAP", aseguró en rueda de prensa el ministro Tabaré Aguerre, al consultársele sobre las medidas que la semana pasada había anunciado el subsecretario Daniel Garín.
"Las medidas no están totalmente definidas y no las anunciaremos hasta que no las tengamos", dijo tajante Aguerre, que más tarde hizo una pre-sentación ante el Gabinete Productivo sobre la situación del país.
El funcionario recordó que desde el mes de junio la Secretaría de Estado, basándose en mapas que están chequeados por la Universidad de Columbia y el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria, viene advirtiendo que hay posibilidades de una nueva sequía.
"Se dijo que estábamos generando una psicosis, pero los mapas muestran otra cosa, si eso es psicosis estamos todos locos", dijo enojado el ministro, contrarrestando críticas. "El problema lo tenemos, si es grave o no, dependerá de cada situación", advirtió.
Para el jerarca el déficit hídrico "no se soluciona porque haya llovido unos milímetros durante el fin de semana". La falta de crecimiento de las pasturas que se registró durante los meses de octubre y noviembre afectaron los campos en el momento donde se produce el 65% del pasto que los establecimientos tendrán en el año. Por eso, Aguerre no descartó que, por más que llueva, "los efectos de la sequía no se vean en enero, febrero o marzo". Buscando restarle dramatismo, el Secretario de Estado admitió que el ganado "hoy tiene una condición corporal diferente a la que padecía durante la sequía del 2008/09; hoy todavía hay fibras en los campos", pero además, los productores "tienen lecciones aprendidas", afirmó.
También recordó que el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca hizo un llamado adicional a proyectos ganaderos, aprobándose 2.355 iniciativas. Según dijo, en el quinquenio anterior se habían ejecutado en total 2.882 proyectos que estaban en manos de pequeños ganaderos.