TOKIO | Sharp, Sony, Dell, Samsung: las grandes marcas de electrónica niponas y gigantes internacionales de la informática lanzan en Japón sus tablas multimedia y sus lectores electrónicos, con la idea de impulsar el mercado de los libros digitales. Sony propone desde el viernes dos modelos de su aparato Reader, Pocket Edition y Touch Edition, en unas 300 tiendas japonesas. "Para Sony, la lectura es el cuarto entretenimiento después de la música, las películas/videos y los juegos", explicó Fujio Noguchi, responsable de libros electrónicos del grupo.
Para él, las terminales de tipo Reader, exclusivamente dedicadas a las obras digitales, son las preferidas de las grandes lectores. "La ausencia de retroiluminación y la reproducción en blanco y negro, como en papel, limitan el cansancio visual, sin contar que la autonomía (de las baterías) es mucho más larga que la de otras tablas multimedia", argumenta.
En paralelo, Sharp puso a la venta sus dos tablas Galapagos, muy parecidas a nivel estético a los iPhone e iPad de Apple, aunque presentan especificaciones pensadas para las formas de escritura (ideogramas, silabarios) y las costumbres japonesas (largos trayectos diarios en los transportes públicos).
Con la llegada de estos nuevos soportes de lectura, la cantidad de obras, mangas y periódicos digitales tendría que aumentar en Japón, engrosando así la oferta ya existente, de forma limitada, para los tradicionales teléfonos móviles. Sony, que hace unos años fracasó en este ámbito, quiere conquistar el mercado de los lectores voraces, los que devoran al menos tres libros al mes, estimados en unos 20 millones de personas en la potencia asiática.
Los precios varían entre 240 - 300 dólares para un lector y entre 480 - 715 dólares para una tabla multimedia, con más funcionalidades. Sony y Sharp presentan sus soportes junto a los contenidos. AFP