LA HABANA | La eliminación de la libreta de abastecimiento, el control de los revendedores, la educación o los salarios fueron algunos de los temas en el debate de los trabajadores en una de las miles de asambleas convocadas por el Partido Comunista de Cuba (PCC) como parte de la preparación de su congreso.
Cuba inició un proceso para considerar las opiniones de sus ciudadanos -in-cluso aquellos que no son militantes- y debatir sobre un documento que servirá de base al evento partidario.
"Será escuchado cualquiera con todo respeto", dijo ante un centenar de trabajadores el dirigente de la fábrica de Antillana de Acero, Luis García en el mitin.
Muchos capítulos pasaron sin que nadie hiciera comentarios, pero cuando llegaron a aquellos que hablan de la seguridad social, los salarios, la productividad o la necesidad de recortar subsidios los trabajadores comenzaron a pararse y se manifestaron con preocupación pues entienden que el salario no cubre las necesidades básicas de la gente.
El presidente Raúl Castro anunció que el único tema a debate en el congreso será las transformaciones económicas del país, algunas de las cuales comenzó a aplicar como la reestructuración de medio millón de plazas estatales o la apertura para el trabajo independiente. AP