CANELONES | PATRICIA MANGO
Tras una visita a los centros de reclusión de Canelones, el comisionado parlamentario para el sistema carcelario Álvaro Garcé marcó tres prioridades: el cierre del pabellón femenino; la mejora en la atención médica y posibilidades de trabajo y estudio para los reclusos.
Garcé hizo una extensa visita a la capital canaria y en las recorridas por el centro "La Chacra", que aloja reclusos de escasa peligrosidad y a la cárcel femenina. Estuvo acompañado por el comando que encabeza Leonardo Ruiz. El objetivo de la visita fue hacer una reunión de trabajo y evaluar el inicio de la transición de la penal a la órbita de la Dirección Nacional de Cárceles -futuro Instituto Nacional de Rehabilitación.
Garcé afirmó que su visita al centro femenino no le demandó "sorpresas", ya que hace años que recomendó su cierre inmediato y el traslado de las reclusas a otro lugar más adecuado.
El pabellón duplicó su espacio hace dos años. Sin embargo, hay una superpoblación alarmante "casi similar a la que hubo cuando se hizo la ampliación". Pero más que nada, al jerarca le marcó la presencia de cinco madres y tres embarazadas. "Una de ellas está a término", dijo Garcé.
En cuanto a la cárcel de hombres, Garcé dijo que está sucediendo algo que no ocurría "hace tiempo" y es el camino hacia el hacinamiento del establecimiento. Hay 1.000 reclusos cuando la cárcel está diseñada para 700. Le preocupan las demandas de atención médica por parte de los presos. "Se realiza en la medida que se puede una atención primaria dentro del mismo establecimiento", dijo.
Para Garcé, parte de la solución sería que los médicos del Ministerio de Salud Pública se encargaran "en el menor lapso posible" de la atención.
En ambos pabellones, señaló el comisionado, la demanda "colectiva, unánime y urgente es la de trabajo".