Gabriela Cortizas
A lo largo del mes que transcurrió después de haber vuelto a la superficie, tras permanecer 70 días en las entrañas de la tierra, varios de los mineros chilenos han sufrido episodios de ansiedad, trastornos en el sueño, insomnio y angustia.
Aunque evitan hablar del tema, esos trastornos se manifiestan también con episodios de flashback y pesadillas de todo lo traumático, contó a EL PAÍS digital desde Chile, María Cristina Menafra, la médica uruguaya que comanda el equipo sanitario que trata a los rescatados.
No obstante, Menafra dijo que varios de ellos han evolucionado favorablemente y que alguno podría ser dado de alta hoy mismo.
Lo que sigue es un extracto de la entrevista telefónica mantenida con Menafra, cuya versión completa aparecerá mañana en la edición del diario El País.
¿Los mineros todavía siguen con tratamiento médico?
- Sí. Están en reposo laboral. Hoy tenemos otra sesión de trabajo en grupo con el equipo de Salud Mental, porque hay algunas alteraciones en estas áreas. Probablemente se definan algunas altas. Están en control semanal conmigo y con el equipo de Medicina del Trabajo. Ya han sido evaluados por todos los especialistas de los problemas que tenían: odontológicos y otorrinolaringológicos. Porque tuvieron un trauma acústico. Cuando se produjo el derrumbe, se produjo un aumento de la presión, lo que significó un trauma. También fueron atendidos por el oftalmólogo, por las lesiones oculares que han sido todas banales.
Hubo varios que presentaron síntomas en el área de la salud mental y están en tratamiento. Hoy vamos a hacer esta sesión grupal para definir con los especialistas el futuro.
¿Qué tipo de trastornos presentaron?
- Trastorno por estrés post traumático.
¿Esto como se manifiesta?
- Se manifiesta con ansiedad, trastornos en el sueño, insomnio, angustia. Evitan hablar del tema. Se manifiesta también con episodios de flashback y pesadillas de todo lo traumático.
La mayoría presentaron algún síntoma, pero pocos son los que tienen un trastorno por estrés post traumático importante.
¿Cómo es el sistema de trabajo para tratar estos síntomas?
- Se trabaja en grupo y se les ha hecho el seguimiento médico a cada uno de ellos. Se les ha hecho psicoterapia de apoyo y tratamiento medicamentoso.
¿Qué consecuencias físicas dejó lo sucedido en los mineros?, ¿van a presentar secuelas?
- No, probablemente no. A pesar del trauma físico no hubo lesiones. En lo ocular tampoco hay heridas importantes. Sí hubo pérdidas de piezas dentarias por gingivitis. Eso está todo solucionado. Se le han puesto implantes. Esa es la secuela más importante.
¿Qué recomendación se les hizo para reinsertarse socialmente?
- Lo más difícil para la mayoría, al principio, fue el asedio periodístico. Esto les resultó difícil porque no estaban preparados para eso. La recomendación fue que vuelvan a una vida normal, apoyarse en los familiares, hablar si tenían ganas de hacerlo.
Ellos están organizados como grupo. Hay algunos que se han salido, pero la idea de ellos es seguir uniéndose, manteniendo el grupo e ir dando la información así.
La reinserción social fue lo más difícil al inicio. Ahora ya están casi todos reintegrados a su realidad familiar y social. Pero todavía es diferente porque tienen una cantidad de eventos, reuniones, viajes y cosas que los sacan de lo normal.
¿Alguno de los 33 manifestó querer volver a trabajar en una mina?
- Sí, muchos. Es su profesión y es lo que les gusta.
¿Esto no sería perjudicial?
- No se les realizaron recomendaciones al respecto. Si se sienten capacitados y si pasan el examen pre-ocupacional –que incluye lo psicológico-, no hay ninguna contraindicación.