FEDERICO CASTILLO
Los servicios que brindan los bancos de sangre públicos serán afectados por un conflicto gremial. Se suspenderán estudios de laboratorio, el envío de plasma humano para proceso industrial y se reducirá al mínimo la atención a los donantes.
Tras siete meses de negociaciones que no llegaron a buen puerto, los funcionarios agremiados en la Asociación Uruguaya de Técnicos en Hemoterapia iniciarán una serie de medidas que afectarán a los bancos de sangre dependientes de la Administración de Servicios de Salud de Estado (ASSE). Las acciones previstas también entorpecerán el "intercambio" de los distintos grupos de sangre que se hace entre instituciones públicas y privadas.
La dirigente del gremio, Carolina Bergara, explicó a El País que si bien cada mutualista tiene su banco de sangre, el Servicio Nacional de Sangre (SNS) es el centro de referencia nacional y existe un sistema de intercambio entre este organismo y las mutualistas que se activa de acuerdo a las necesidades que surjan.
Las medidas afectarán a ese sistema porque se restringirá al mínimo la actividad en la red de "bocas de extracción" de sangre de los hospitales públicos: sólo se atenderá en horario de la mañana y en régimen de medio turno.
También se suspenderán determinados servicios que presta el SNS a públicos y privados como la "irradiación de sangre" (para el tratamiento de determinadas patologías) o el envío de plasma humano para su proceso industrial (que sirve luego para elaborar determinados medicamentos).
Tampoco se entregarán a los usuarios resultados de exámenes no urgentes como el de embarazo, por ejemplo.
Conflicto. En conflicto de los técnicos en hemoterapia no es nuevo. Las reivindicaciones salariales y laborales de los funcionarios llevan meses, pero se había logrado una tregua para negociar. El gremio denuncia que hay grandes diferencias en el "valor hora retén" (a quienes están de guardia): por una misma función a algunos les pagan $9 la hora y a otros $28. "En un mismo servicio hay tres técnicos con igual trabajo y salarios diferentes", se ejemplificó.
También hay diferencias en los incentivos que se asignaron a los hospitales con CTI de Montevideo.
Durante la negociación se buscó una reestructura que permita unificar criterios salariales. Se pidió un mismo pago a todos los que cumplen función de "retén" con valor hora de $40. Además, solicitaron un aumento salarial y carga horaria de 24 horas semanales para los técnicos en hemoterapia, y la categorización de los bancos de sangre en base a productividad y complejidad del hospital en el que se encuentra inserto,
El gremio sostiene en un comunicado que además de acordar en el papel todos estos aspectos es fundamental el financiamiento y la efectivización de su pago , "y es ahí donde se produce el quiebre" con las autoridades de ASSE.
Según los funcionarios, el directorio de ese organismo "plantea una reestructura a medias". El colectivo de funcionarios de hemoterapia reclama "orden en las remuneraciones" y afirma que no aceptará que exista una rebaja económica en los incentivos que ya reciben los técnicos y auxiliares de lugares incentivados (Pereira Rossell, Pasteur, Maciel, Instituto de Oncología entre otros).
"Para Hemoterapia es tiempo de que ASSE materialice la propuesta acordada, ya sea con recursos financieros propios o que el Ministerio de Economía y Finanzas libere partida económica de las ventas de servicios del SNS", concluyen los funcionarios en su comunicado público.
Las medidas se mantendrán hasta obtener respuestas del gobierno.