La caída de un gigante envuelta en polémica

El fin del Cilindro. Investigan qué fue primero: el incendio o el desplome del techo sostenido con lingas de acero Informes del año 2008 denunciaban "patologías importantes" en la estructura

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ANDRÉS LÓPEZ REILLY

El Cilindro no podrá ser reconstruido, según estimaciones de la Intendencia de Montevideo. El incendio y colapso de su techo pusieron fin al mayor escenario del basquetbol nacional. Informes ya advertían sobre la fragilidad de la estructura.

En marzo de 2008 el director de la Secretaría de Deportes de la Intendencia de Montevideo, Gonzalo Halty, aseguró que el estado general del techo del Cilindro Municipal era "bueno".

Halty consideró "infundadas e irresponsables" las declaraciones del entonces edil nacionalista Daniel Graffigna, quien había señalado que el techo tenía "patologías importantes" y que debería "cerrarse e invertir US$ 500.000 en su reparación". La Intendencia llegó a decir que estudiaría el inicio de acciones legales contra el ex edil.

Según declaraciones de Halty recogidas en un artículo de La República, "la alarma pública generada por opiniones de prensa, que fueron a su vez amplificadas en su momento por algunos medios", hicieron un daño "enorme" a la imagen del Cilindro, poniendo en riesgo posibles negocios de alquiler.

"Por suerte el derrumbe del techo ocurrió en horas de la madrugada, cuando no había nadie, porque si no, estaríamos lamentando una tragedia. Me gustaría saber si ahora la Intendencia sigue teniendo intenciones de mandarme preso", dijo ayer Graffigna a El País. El Cilindro tenía capacidad para unas 10.000 personas.

Las advertencias del ex edil se basaron en dos informes de 2008 sobre el estado de la estructura del Cilindro y su techo - considerado una "joya arquitectónica" de la década de 1950- elaborados por la Comisión Administradora del Estadio Cerrado (Cadec).

En esos documentos, en poder de El País, se especifica que un informe técnica reflejaba que los tensores del techo "aún mantenían su rigidez pero los ganchos que unen las placas están cada vez más deteriorados".

Del mismo modo -indica el documento- "el techo ha sufrido un resquebrajamiento, teniendo que improvisar lonas que soportan el agua que cae los días de tormentas".

En cuanto a la impermeabilización, en 2008 se advertía que el techo "ya no soporta el quilaje necesario de membrana especial, uno de los problemas más graves ya que es difícil y costoso realizar la tarea".

El documento señala además que "este estadio no está preparado para espectáculos musicales exigentes, salvo que se tenga un audio de alta fidelidad", y que "su reforma es sumamente costosa". En cuanto a la instalación eléctrica, agrega que "necesita de una reconstrucción y aumento de energía".

Un segundo informe identificaba más patologías: en un "escalón a lo largo de un meridiano con rotura de ganchos de sostén de las losetas" y la "pérdida de material de las juntas, dejando cables al descubierto".

EN OBRAS. El Cilindro se encontraba en obras. A fines de 2009 la Intendencia puso en marcha un plan de mejoramiento del edificio, con una inversión de $ 10 millones. Los trabajos estaban muy cerca de la finalización y según informó a El País el secretario general de la Intendencia, Ricardo Prato, no tendrían vinculación con el incendio ni con el derrumbe.

"Hay muchas versiones de supuestos testigos, pero nadie estuvo adentro, por eso hay que esperar las pericias de Bomberos", dijo el jerarca, quien se refirió también a las "explosiones" que sintieron algunos vecinos en la madrugada de ayer, cuando ocurrió el incendio, sobre las 5 de la mañana.

"Los bomberos nos decían que un siniestro de esta magnitud puede tener explosiones que no son explosiones. También puede haber pasado que al desplomarse la cubierta y comprimir el aire, haya una explosión, como ocurre en el cilindro de un motor", indicó.

Los trabajos se estaban realizando en "el canalón de desagüe del techo que, por como estaba construido, se picaba constantemente y producía goteras", informó Prato.

"Era el cuarto cambio de caños y ya se estaban sacando los andamios, estaban haciendo algunos retoques", añadió, asegurando que no había elementos combustibles dentro del recinto. Según el jerarca, no se sabe si el incendio ocurrió antes o después de la caída del techo.

Prato aclaró, que "casi con seguridad" el principal escenario deportivo techado del país no podrá ser recuperado.

DEVASTADO. Entrevistada por El País, luego de recorrer el Cilindro, la intendenta de Montevideo, Ana Olivera, dijo tener "la casi certeza de que no es posible la recuperación de nada".

"No queremos avanzar en hipótesis sobre los motivos del incendio que produce ese desprendimiento y caída del techo. Los bomberos están desarrollando las tareas de campo para definir el origen del incendio, al igual que nuestros profesionales, porque hay rajaduras en las paredes que harían inviable cualquier otra cosa distinta que culminar con su destrucción", dijo Olivera.

La llamada de auxilio llegó a las 5.07 a la central del Cuartel Centenario. Desde allí fue enviada una dotación del cuartelillo de la Unión, pero cuando los efectivos llegaron y vieron la magnitud del siniestro pidieron refuerzos.

Desde el Cuartel Centenario fue enviado un tren completo y un camión cisterna. "También se hizo presente el director nacional de Bomberos, el inspector Roque Álvez Viera y todos los integrantes del comando", agregó el portavoz del servicio, el comisario Carlos Nicola.

El panorama era devastador. "Cuando llegamos nosotros el fuego era generalizado y el techo se había derrumbado por completo", aseguró Nicola.

Sobre las 6 de la mañana el fuego había sido controlado. Entre esa hora y las 10 los policías del fuego estuvieron haciendo tareas de remoción de escombros y enfriamiento. Una vez que el escenario del siniestro quedó en condiciones ingresó el personal del Departamento VIII de Investigación de Siniestros, un ingeniero y un arquitecto de la Dirección Nacional de Bomberos y un arquitecto de la Intendencia. Allí comenzó la investigación en torno a las causas del siniestro. (Producción: Renzo Rossello)

inversión

En 1954 se hizo el llamado a licitación que ganó la firma Mondino & Viera Ltda., que presentó una propuesta de obra por un monto de $ 643.744. Se presentó una segunda propuesta por el doble de este monto, y una tercera por el triple del monto ganador.

El sereno no estaba: vivía allí

El sereno del Cilindro Municipal y su esposa vivían desde hace seis años en el escenario deportivo. Ayer era el día libre del hombre por lo cual aprovecharon para salir de paseo. Por la noche fueron a buscar algunos elementos personales al Cilindro y, según relató a El País el ex basquetbolista Marcelo Capalbo, que trabajaba en la comisión encargada de recuperar el "estadio Centenario" del básquetbol, no encontraron "nada raro". Ayer estaba previsto que obreros comenzaran a trabajar en la colocación de un nuevo piso, tras la obra en el canalón de desagüe del techo. Capalbo, aún conmocionado, dijo que fue "un terrible garrón" y recordó lo "lindo" que había quedado con las obras que se estaban realizando. "Cuando entré y vi las ruinas me largue a llorar, no lo pude evitar", dijo.

Una obra de ingeniería deslumbrante y símbolo del básquet

Inauguración

En 1956 se inauguró como sede de la Primera Exposición Nacional de la Producción. Más allá del carácter de la exposición, la obra con su techo colgante sin columnas deslumbró al público. Leonel Viera, integrante de la firma constructora, fue responsable también del puente colgante de La Barra.

Estadio deportivo

En 1967 el interior del Cilindro fue totalmente remodelado. Se construyeron tribunas, vestuarios y cabinas para la prensa. Con ello quedó sellado el destino del coloso de Villa Española como estadio deportivo. En junio de ese mismo año fue sede del V Campeonato Mundial de Basketball, según recuerda el portal Urubasket. Las dos tribunas recuerdan dos lauros conseguidos por Uruguay en esta disciplina: la medalla olímpica de bronce en Helsinki y la obtenida en Melbourne. Hasta la fecha continuaba siendo escenario natural del baloncesto.

Y también cárcel

El Cilindro sufrió los embates de la historia y en 1974 fue utilizado como cárcel para dirigentes sindicales y relevantes figuras intelectuales, como Mercedes Rein, Hugo Alfaro, y Carlos Quijano. El ex intendente capitalino Mariano Arana también sufrió prisión política allí. Afortunadamente, poco después tuvo otros destinos: multitudinario centro de exámenes y de asambleas.

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