FABIÁN TISCORNIA
La Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) argentina está solicitando a empresas de ese país, datos sobre el ejercicio 2009 de las firmas clientas que sean uruguayas. La información incluye facturación, activos y pasivos de la empresa.
El documento que la AFIP emitió es para empresas argentinas que hayan tenido "actividades y operaciones en el ejercicio 2009 con personas físicas y/o jurídicas establecidas en Uruguay", según dijeron a El País fuentes empresariales.
La AFIP les solicita a las empresas argentinas que le den información sobre su contraparte uruguaya en cuanto a: fecha y forma de constitución de la persona jurídica o física, cantidad de acciones, cuotas y porcentaje de participación, actividad realizada, distribución de utilidades, detalles de activos y pasivos, entre otros aspectos.
Algunas empresas argentinas trasladaron el pedido a firmas uruguayas a las que les venden insumos, pudo confirmar El País. Esto se ha dado con empresas uruguayas que son meramente clientes de firmas argentinas, sin ser filiales una de otra. De todas formas, la empresa uruguaya no tiene obligación legal de acceder al pedido de su contraparte argentina.
La medida del organismo argentino es parte de la fuerte ofensiva que lleva adelante contra empresas de ese país que realizan "triangulación off-shore". Las firmas que realizan esa operativa, exportan desde Argentina a otro país (Uruguay por ejemplo) pero la mercadería nunca toca el territorio de este sino que va hacia un tercer país.
Fuentes de la AFIP habían dicho a El País que se investiga a varias empresas cerealeras y aceiteras que están "bastante complicadas" con operaciones de triangulación a través de Uruguay. Sin embargo, en Uruguay esa operativa es legal. "La operación de triangulación off-shore es lícita en Uruguay", dijo a El País el director general de Rentas, Pablo Ferreri.
Afirmó además que "no ha habido ningún contacto" de la AFIP con la Dirección General Impositiva uruguaya para pedir información.
La AFIP ya denunció ante la Justicia argentina a las cerealeras Cargill y Bunge por evasión, y en el primer caso fueron procesados dos ejecutivos de jerarquía. Las fuentes del organismo argentino habían señalado que en el caso de Cargill la operación consistía en exportar por "mayor cantidad de dinero" (por ejemplo $ 100) hacia su filial en Uruguay y luego desde aquí a otro país por menor dinero (por ejemplo $ 20), sin que la mercadería pase por el país. Con esa "subfacturación", la empresa "generaba pérdidas en Uruguay" y las "pretendía" descontar en Argentina para pagar menos impuesto a la ganancia.
Por su parte, Ferreri señaló a El País que desde julio de 2007, cuando empezó a regir la reforma tributaria, no se puede realizar esa operativa por la aplicación de la normativa de precios de transferencia.
"A partir de la reforma tributaria de 2007, esto no es posible porque ordenamos toda la normativa de precios de transferencia, entonces acá se le aplica esa normativa y no se lo deja facturar a $ 20", indicó. "Desde el cambio de normativa producido por la reforma tributaria, ese tipo de operaciones no puede hacerse", reafirmó Ferreri.
La denuncia contra Cargill es por operaciones entre 2000 y 2003. Incluso, la propia empresa envió a sus clientes una carta en la que niega las imputaciones de la AFIP y dice que en ese período pagó impuestos a las ganancias por 336 millones de pesos argentinos. Agregó que el 57% de ese monto fue por el tributo generado por la filial en Uruguay. "Es falso que en alguno de los años del período mencionado la sucursal registrara pérdidas", afirmó Cargill.
Compras suman US$ 4.828 millones
Entre enero y septiembre de este año, Uruguay importó bienes por US$ 4.828 millones. De esa cifra, US$ 989 millones (20,4%) correspondieron a importaciones desde Argentina, el segundo país detrás de Brasil en importaciones, según datos del Instituto Uruguay XXI. Las compras realizadas a Argentina aumentaron un 16,3%, frente al mismo período del año pasado. El principal rubro de importación desde Argentina es Automóviles para turismo y demás vehículos para el transporte de personas (4,7% de las importaciones totales), lo siguen Insecticidas, raticidas, fungicidas, herbicidas, desinfectantes (3,2%) y Medicamentos dosificados (2,5%).