ANDRÉS LÓPEZ REILLY
La cooperativa "Recicla PC" está conformada por policías en actividad. Se trata de técnicos en computación que encontraron en este rubro un "complemento" económico. Tienen un proyecto y aspiran a crecer. Por eso le piden apoyo al Estado.
En la calle Ulises Favaro, de Flor de Maroñas, hay una casa con un galpón y un espacioso jardín repleto de plaquetas de computadora, monitores, televisores, teclados y viejos electrodomésticos que no funcionan. Los artículos están perfectamente apilados: es necesario aprovechar al máximo los espacios -claramente escasos para tanta cantidad de elementos-, como si fuera un pequeño comercio de venta al público.
Pero ninguna de esas piezas volverá a ser usada. Todas tienen un mismo y poco elegante destino: el desguace, para aprovechar sus partes reciclables.
La casa pertenece a Nelson Da Silva, un efectivo de la Jefatura de Policía de Montevideo que, junto a su esposa, otros dos uniformados y la compañera de uno de ellos, formaron la cooperativa "Recicla PC".
"Nosotros, aparte de ser policías, somos técnicos en computación. Y un día, conversando con el presidente de la cooperativa, con quien aparte tenemos una amistad y un conocimiento de años, nos dimos cuenta que no había nadie que hiciera esto, y que se estaba haciendo muy importante el ingreso y el aumento de las cosas de electrónica", explicó Da Silva en entrevista con El País.
"Ahí empezamos a entrar a Internet, a investigar. Vimos que todo esto contaminaba demasiado y dijimos `vamos a hacer un proyecto, a experimentar a ver si esto sirve`. Nos dimos cuenta que, bien manejado, con los volúmenes necesarios, es rentable. Nos presentamos al director de la Unidad Pymes de la Intendencia, se hizo un estudio de factibilidad y dio positivo", añadió el cooperativista.
"Esto es un complemento, una tarea más, que pensamos que hay que hacerla porque no hay otra institución que la haga. Cooperativa, registrada, somos la única", asegura Da Silva, mientras sostiene en su mano un destornillador y una plaqueta de computadora.
GRATIS. Otro grupo trabaja en el mismo rubro en el PTI del Cerro; aunque con tres personas, lo cual hace que no llegue a tener estatus de "cooperativa".
Pero más allá del número de integrantes, "Recicla PC" tiene una diferencia superlativa: no cobra por ir a retirar los elementos desechados, ni por procesarlos, lo cual la transforma en una opción más conveniente para empresas y para la propia Intendencia de Montevideo (IM), que este mes ha comenzado a llevarle los "levantes" que hace en la ciudad dentro de la campaña de recolección de "basura inédita".
"Es importante lo que hace la Intendencia, porque se va haciendo conciencia en el Estado. Esperemos que de todo este trabajo en común surja la confirmación de que se nos va a apoyar en nuestro proyecto", añade Da Silva.
NECESIDADES. La cooperativa "Recicla PC" solicitó a la Intendencia un espacio en el vertedero municipal de Felipe Cardoso para poder trabajar allí más cómodamente, dar disposición final a los elementos que no son reaprovechables y acumular mayores volúmenes.
La cooperativa trabaja fundamentalmente con cobre, que es lo que deja más dinero. "Por eso tienen problemas Antel y UTE con el hurto del cableado", señala Nelson Cantero, presidente de "Recicla PC"
"Hoy por hoy, se está pagando $ 102 el kilo de cobre. Pero internacionalmente, los 1.000 kilos de cobre deben andar en los US$ 8.000. Los demás materiales complementan. Y llegando a volúmenes importantes, hacés la diferencia, porque no es lo mismo llevar 100 kilos de cobre que 1.000 kilos. Y no es lo mismo 100 kilos de aluminio que 1.000 kilos. Vos, con grandes volúmenes, manejás mejor los precios, te pagan mejor la mercadería", explicó Cantero.
Por un kilo de cable de cobre, forrado, les pagan $ 18 el kilo. Por eso, aspiran a conseguir, con el apoyo del Estado, una máquina que les permita "pelar" el cable, que no se puede quemar porque contamina el ambiente.
"Nosotros lo que hacemos es desarmar todo el material electrónico, separar sus partes y volcarlas como materia prima a los mayoristas que la procesan o la exportan. Se recuperan las placas electrónicas, el cobre, el aluminio, el bronce, la chatarra. Y lo que no se recupera, como el plástico o el vidrio, se hace una disposición final en la usina de Felipe Cardoso", explicó el cooperativista.
Dentro del proyecto cooperativo de "Recicla PC" está por ejemplo el estudio de qué hacer con el plástico, "de poder generar mano de obra con otra cooperativa, procesarlo y poder venderlo haciendo convenios con la Intendencia. Porque pensamos que se puede hacer algo no contaminante, que no tenga un impacto en el ambiente", concluyó Da Silva.
La cifra
$ 102 Es lo que reciben por kilo de cobre limpio. Aspiran a tener una máquina para pelar el cable, por el que les pagan $ 18 el kilo.
Al año se tiran unas 100.000 máquinas
Al comparecer el año pasado ante la Comisión de Medio Ambiente del Senado, el ingeniero Juan Grompone reveló que hay unas 600.000 computadoras en uso en Uruguay, que tienen una vida útil promedio de seis años. "Debemos estar desperdiciando 100.000 computadoras al año, un número escalofriante, que terminan en lugares como depósitos y basurales", apuntó el experto.
Si un particular quiere deshacerse de desechos informáticos, o electrónicos, puede comunicarse por el 1950-3000, opción 3, de lunes a viernes de 7 a 18 y los sábados de 7 a 13. También pueden llamar o concurrir a los CCZ, de 10 a 17.
Las empresas pueden comunicarse directamente con "Recicla PC" (099 656 117).
También existe la Cooperativa para Reciclaje de Componentes Electrónicos (Crecoel), que funciona en el PTI del Cerro. Se trata, en realidad, de una "sociedad de hecho" de tres personas, que aspira a formarse en cooperativa una vez que tenga más integrantes.