GUILLERMO ZAPIOLA
Hace mucho tiempo, en Holly-wood aconsejaban no actuar con niños, perros o John Gielgud porque, infaliblemente, robaban la película. Ese es, empero, el riesgo asumido por Richard Gere en "Siempre a tu lado", que se estrena mañana.
Gielgud ha muerto, por supuesto, y habrá que ver la película para saber si en ella hay niños, pero el perro es decididamente la coestrella de Gere en este nuevo trabajo del sueco Lasse Hallström, inspirada en una historia real ocurrida en Tokio a comienzos del siglo XX y con la que el film se toma algunas libertades.
El can en cuestión, un pequeño cachorro de raza Akita enviado desde un templo japonés a su nuevo hogar en los Estados Unidos, escapa de su frágil jaula de madera cuando el tren en que viaja se detiene en una pequeña estación. Tras extraviarse, el animal termina a cargo de un profesor de música amante de los perros (Gere), quien decide quedárselo pese a la negativa inicial de su esposa (Joan Allen). Con el paso de los años el vínculo entre hombre y animal se irá fortaleciendo, con emotivas derivaciones finales.
Coproducción anglonorteamericana escrita por Stephen P. Lindsey y Kaneto Shindo, Siempre a tu lado es una `remake de un film japonés (Hachiko monogatari, 1987) dirigido por el segundo. Los aficionados veteranos acaso recuerden el nombre de Shindo como director de La isla desnuda (1961), que no tenía una sola línea de diálogo, o de Onibaba, el mito del sexo (1964), una mezcla de cine de época, erotismo y sobresalto que estaba realmente muy bien. Puede resultar más inesperado descubrir que, con noventa y ocho años cumplidos, setenta de carrera como libretista y sesenta como director, Shindo continúa en actividad y tiene actualmente una película en postproducción.
De todos modos, aquí no se trata tanto de Shindo sino de Gere, Hallström y un nuevo perro. Siempre a tu lado es la segunda colaboración del actor norteamericano y el director sueco, quienes ya habían trabajado juntos en La gran estafa (2006), un `biopic` sobre un auténtico estafador que no se estrenó en cine en Montevideo aunque se la ve de tanto en tanto en la televisión para abonados. Antes de eso, Hallström ha desarrollado una carrera trashumante, que lo llevó desde su Suecia natal (donde rodó un recordado Abba, the movie, 1977, y el drama sobre el crecimiento de un niño en El año del arco iris, 1986, que sigue siendo probablemente su mejor película) hasta la producción internacional y preferentemente anglosajona a la que ha aportado desde trabajos de rutina (Mi querido intruso, 1991, con Richard Dreyfus; El poder del amor, 1995, con Julia Roberts) hasta cosas más inquietas (¿A quién ama Gilbert Grape?, 1993; Las reglas de la vida, 1999) e intermedias (Chocolate, 2000; Atando cabos, 2001; Casanova, 2005; Querido John, 2009).
Para Richard Gere, a quien su proclamado budismo lo ha acercado más de una vez a las culturas orientales (recordar su pequeño papel en Rapsodia en agosto de Akira Kurosawa), Siempre a tu lado ha sido declaradamente un proyecto personal en el que ha participado también como productor. El actor confiesa que no era una película con la que, al principio, pensara que iba a sentirse atraído, pero reconoce que cuando leyó el guión "lloró como un niño". El actor agrega: "Creo que hay algo poderosamente icónico y misterioso en esta película y en la historia de un perro que espera. Existe algo en la composición de nuestro corazón que responde a eso".
El director Hallström matiza algo el juicio: "Richard tiende a considerarla una fábula, sin embargo yo más bien la veo como algo a caballo entre el drama y la comedia. Es con eso con lo que me siento a gusto. Se me antoja el modo más honesto de describir el mundo, porque éste presenta una absoluta dimensión dramática y, luego, aparece lo cómico".