FABIÁN TISCORNIA
Mientras los países del mundo no se pusieron de acuerdo en torno a la "guerra de monedas" y pidieron al FMI que realice estudios sobre el tema, Uruguay señaló al organismo que seguirá con su política de participación en el mercado cambiario.
En ese proceso que ha llevado a la suba de las monedas de países emergentes (como Uruguay) frente al dólar, el país "está hasta ahora entre los que han resistido mejor y han enfrentado mejor el problema", dijo a El País el ministro de Economía, Fernando Lorenzo.
La reunión de primavera del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial en Washington, sirvió para que los 187 países miembros de los organismos expusieran sus planteos respecto a las diferentes actitudes que adoptan con sus monedas, en un contexto de dólar débil.
Ayer, en la reunión del Comité Monetario y Financiero del FMI se dieron "varios puntos de fricción", reconoció el ministro de Finanzas egipcio Yussef Butros-Ghali en la conferencia de prensa posterior al cónclave.
Las diferencias se dan entre los países desarrollados que buscan devaluar su moneda para impulsar las exportaciones y generar puestos de trabajo y los emergentes que reciben fuertes flujos de capital, lo que revalúa sus monedas con el consiguiente perjuicio en materia de competitividad de sus exportaciones.
En ese marco, el ministro de Hacienda de Brasil, Guido Mantega criticó la política de la Reserva Federal para mantener débil al dólar, ya que la divisa estadounidense "no debería comportarse como una moneda cualquiera porque es el ancla del mercado cambiario mundial", afirmó. El secretario del Tesoro de EE.UU., Timothy Geithner señaló que "el FMI debe fortalecer su vigilancia de las políticas cambiarias y acumulación de reservas".
Estados Unidos mantiene presión sobre China para que este país permita una suba de su moneda, el yuan, pero el gobernador del Banco Central chino, Zhou Xiaochuan, rechazó nuevamente una rápida apreciación de su moneda y dijo que sería un movimiento gradual para no desequilibrar a su propio mercado interno.
El director gerente del FMI, Dominique Strauss-Kahn indicó que las principales potencias y economías emergentes, seguían comprometidas con las metas establecidas hace un año de lograr un crecimiento global más equilibrado, lo que requerirá cambios a las políticas monetarias.
URUGUAY. "Lo de la guerra de monedas no es un tema que nos involucre a nosotros. No somos parte de la guerra de monedas, este es un problema que se juega en la `primera división`", dijo el ministro de Economía, Fernando Lorenzo en diálogo con El País desde Washington.
Pero señaló que "vemos una parte del problema que obviamente es la repercusión de las diferencias de ajuste y las actitudes que tienen los gobiernos de las principales economías en esta coyuntura".
En ese contexto, Uruguay transmitió en la reunión que "mientras se mantiene un sistema de tipo de cambio flexible, las autoridades han reiterado su intención de suavizar la volatilidad del mercado, y por lo tanto evitar eventuales desalineamientos temporales (del tipo de cambio)".
Esta declaración fue realizada en el apartado referido a Uruguay del discurso del presidente del Banco Central de Chile, José De Gregorio. Es que Chile tiene la titularidad de la "silla" que comparte con Argentina, Bolivia, Paraguay, Perú y Uruguay. Cuando habla específicamente de cada país, esa parte es preparada por la delegación respectiva.
El ministro de Economía uruguayo dijo que "la especificidad que tiene para la región" la guerra de monedas "es una tendencia común hacia la apreciación" de las divisas locales.
En ese sentido, expresó que "hay situaciones muy distintas en la región" entre las que está la peruana "en la cual la apreciación en términos nominales es inobservable, procesos muy agudos (de suba de su moneda frente al dólar) como el de Colombia y procesos bastante importantes (de apreciación de sus divisas) en Brasil y en Chile. Y Uruguay está hasta ahora entre los países que han resistido mejor y han enfrentado mejor el problema, sin lugar a dudas".
Para Lorenzo, "el debate más sustantivo a nivel global tiene que ver con China. Cuánto ayuda la apreciación del yuan a procesos que si no, se trasladan y van complicando a otros países en sus políticas cambiarias".
"Frágil y desigual"
El FMI reiteró ayer que la recuperación económica tras la crisis global sigue adelante pero de manera "frágil y desigual" entre distintos países y regiones. "Frente a esta fuente de potencial estrés -dijo en el comunicado el Comité Monetario y Financiero-, subrayamos nuestro compromiso de seguir trabajando de manera cooperativa".