KOLONTAR | AP Y AFP
El río Danubio al parecer absorbió con poco daño inmediato el torrente de sedimentos tóxicos y cáusticos, dijeron las autoridades, pero pruebas de laboratorio generaron temor sobre las consecuencias a largo plazo del derrame de lodo en Hungría.
Funcionarios gubernamentales señalaron ayer que el daño del catastrófico incidente del lunes es menor al que se creía, pero los datos siguen siendo impresionantes. Las autoridades indicaron que en pocas horas se vaciaron del depósito roto 700.000 metros cúbicos de sedimentos, que inundaron tres aldeas. No mucho menos que los miles de metros cúbicos que se fugaron del pozo de BP en el Golfo de México durante varios meses.
El saldo de muertos del desastre se elevó de cuatro a siete. Un hombre de 81 años murió ayer debido a las lesiones que sufrió en el torrente y dos cuerpos más aparecieron en las afueras de Devecser. Las víctimas aún no identificadas son probablemente dos de los tres miembros de una familia de Kolontar que estaban desaparecidos, según señaló el vocero de la agencia de rescate Tibor Dobson.
Dobson no dio más detalles, pero la ubicación de los cuerpos sugiere que la corriente los arrastró unos 3 kilómetros. Un residente de Kolontar continuaba desaparecido anoche.
El torrente rojizo devastó riachuelos y ríos cercanos al lugar del derrame y desembocó en el Danubio el jueves, moviéndose corriente abajo hacia los vecinos de Hungría: Croacia, Serbia y Rumania. Funcionarios monitoreando el desastre tomaban muestras con horas de diferencia ayer, para medir el daño del derrame.
El primer ministro Viktor Orban dijo que el peligro en el Danubio se había eliminado. La Comisión Internacional de Protección del Danubio, un grupo que monitorea el río y sus afluentes, coincidió.
"La buena noticia es que hemos logrado controlar (la crisis) y que, según toda probabilidad, no se verterán aguas que amenacen el medioambiente en el Danubio, incluso en el territorio húngaro", dijo en Sofía, donde se encontraba de visita.
Por su parte, Philip Weller, quien encabeza la comisión, dijo que "las consecuencias no parecen ser tan dramáticas".
El nivel de pH del agua afectada por las sustancias contaminantes era de 9, mucho menor que el 13,5 registrados en otras vías fluviales locales y no tan dañino para el ambiente, le dijo Dobson a MTI.
Un pH neutro en el agua sería un nivel de 7. Cada cantidad de pH es 10 veces mayor a la anterior, por lo que un pH de 13 es 1.000 más alcalino que un pH de 10.
Las autoridades restringieron el acceso de los medios a Kolontar, la aldea destruida que estaba más cerca del derrame, alegando que los reporteros y los equipos con cámaras de televisión estaban interfiriendo con las labores de limpieza. A los reporteros se les asignó a alguien para que los siguiera.
La tragedia, sin precedentes en Hungría, comenzó el lunes cuando se rompió el depósito de la fábrica de aluminio de la sociedad MAL, en Ajka, vertiendo una marea de lodo tóxico sobre siete pueblos vecinos.
Las causas del drama permanecen desconocidas, pero el gobierno y las organizaciones de protección del medioambiente como Greenpeace han acusado a MAL de haber colocado una carga excesiva de lodo rojo en el depósito. El director de Greenpeace en Hungría, Zsolt Szegfalvi, señaló que ya era visible una fisura en el dique un día antes del accidente.
La cifra
700.000 Los metros cúbicos de sedimentos que se vaciaron en pocas horas del depósito roto el lunes e inundaron tres aldeas.
"Bomba de tiempo"
La fábrica de bauxita y aluminio de Ajka, donde se desató el derramo de fango tóxico rojo, no es la única "bomba de tiempo" para el ambiente situada a lo largo del Danubio, alertó WWF, el Fondo mundial para la Naturaleza.
Hungría posee otros grandes establecimientos que producen fango rojo fuertemente alcalino y tóxico. Cerca de 12 millones de toneladas de fango son almacenadas por algunos sitios repartidos en una superficie de 40 hectáreas.
El más importante está en Almasfuzito, sobre el Danubio, y a 80 kilómetros de Budapest. Construido en una zona sísmica, contiene fango rojo de bauxita y mezcla de otros productos químicos, en aguas residuales y de trabajo industrial. "Si la cuenca sede, se verá amenazado el aprovisionamiento de agua potable en buena parte de Hungría", dijo Andreas Beckmann, de WWF.
En Serbia, vecino de Hungría, son dos las refinerías situadas cerca del río.
En Pancevo, a 20 kilómetros de Belgrado, se encuentran fábricas que emplean cloruro de vinilo muy tóxico.