Para sostener el nivel de competitividad de los productos locales la mejor estrategia es "mucho ahorro público", dijo ayer el economista uruguayo radicado en Chile, Aldo Lema, en una exposición que organizó la Universidad de Montevideo (UM). Además, proyectó un "escenario optimista" para los próximos cinco años con tasas de crecimiento importantes para el sector privado.
El analista se mostró sorprendido por la "excesiva" importancia que se da en Uruguay a la evolución del tipo cambio nominal o real para medir el nivel de competitividad.
"Lo más importante es el ahorro fiscal. Eso lo demostró Chile en los últimos diez años que pudo sostener una apreciación de su moneda gracias a que pudo ahorrar 20 puntos del PIB", comentó Lema, que es economista jefe del Grupo Security en Chile.
En el caso de Uruguay, indicó que eso no vio reflejado en la elaboración del Presupuesto y tampoco "fue suficiente" la meta de Economía para bajar el ratio de endeudamiento al final del período al 40% del Producto Interno Bruto (PIB).
Por otro lado, dijo que si se obtiene un tipo de cambio "deseable" en $ 21 y luego la inflación supera los objetivos previstos, el esfuerzo que se hizo para sostener la competitividad "se diluye".
"Hay muchas dimensiones para competir que no pasan exclusivamente por el tipo de cambio, como el acceso a la tecnología, el nivel de la educación, entre otros, para medir la competitividad", sostuvo.
Lema señaló que para el caso uruguayo a mediano plazo "no hay otro vehículo" para limitar una apreciación de la moneda local que contar con "grandes superávit fiscales" en los próximos años.
También sugirió una mayor apertura económica y buscar herramientas que "estimulen" un mayor ahorro del sector privado -para que de esta manera- "no gaste todo lo se que tiene en los dos primeros años sino que vaya cuotificando los recursos" para los años de bonanzas que se prevén. "Cuánto más gaste el sector privado en el corto plazo, mayor va a ser la caída del tipo de cambio en el corto plazo", advirtió. Además indicó que "bajar las tasas de interés no quiere decir que se obtenga un tipo de cambio más alto porque se expande el gasto y esto presiona los precios de los bienes transables que luego terminan repercutiendo sobre el tipo de cambio real".