NACIONES UNIDAS | AFP Y AP
Un choque de filosofías marcó la segunda jornada de la cumbre de la ONU contra la pobreza cuando el iraní Mahmoud Ahmadinejad responsabilizó al capitalismo por la escasez, mientras Venezuela y Cuba propusieron un nuevo orden mundial.
Más de 140 presidentes, primeros ministros y reyes presentes en la cumbre de Naciones Unidas que termina hoy analizan la marcha de la campaña lanzada hace 10 años, cuando se delinearon los Objetivos de Desarrollo del Milenio, para combatir la pobreza antes de 2015.
El presidente iraní Mahmoud Ahmadinejad, sin embargo, no mencionó esos objetivos y se centró en denunciar el capitalismo y los organismos internacionales que toman las grandes decisiones y que describió como "antidemocráticos e injustos". Dijo que los líderes mundiales "no deben escatimar esfuerzos" y tienen que crear un nuevo orden internacional.
El mandatario iraní pidió "reivindicar la naturaleza justa de la raza humana y una visión del mundo monoteísta", además de proponer que la siguiente sea "la década del gobierno mundial conjunto".
Poco después la canciller alemana Angela Merkel habló y adoptó un enfoque radicalmente diferente, defendiendo las virtudes del capitalismo y afirmando que "la principal responsabilidad del desarrollo es de los gobiernos de los países en desarrollo" y que la clave para la prosperidad económica es un buen gobierno y una economía capitalista floreciente.
"Los propios países deben promover el desarrollo de la economía de mercado, porque sin un crecimiento económico que puedan sustentar, los países en desarrollo encontrarán que salir de la pobreza es algo muy costoso", aseguró Merkel.
El secretario general de la ONU Ban Ki-moon ha dicho que el mundo está cerca de cumplir el objetivo de reducir la pobreza a la mitad hacia 2015, pero hay quienes dicen que estas estadísticas mienten porque reflejan los progresos de China e India pero ignoran que no ha habido casi mejorías en muchos de los países más pobres.
Uno de estos países, donde sí se registraron avances en la lucha contra la pobreza, es Liberia, cuya presidenta Ellen Johnson Sirleaf dijo ayer que "todavía queda mucho por hacer" pero que si se intensifican los esfuerzos, "lograremos los objetivos" planteados.
NUEVO MODELO. Cuba y Venezuela, por su parte, propusieron un nuevo modelo de desarrollo.
El embajador venezolano ante la ONU Jorge Valero sostuvo que el cumplimiento de los objetivos para 2015 "está seriamente amenazado porque la mayoría de los países desarrollados no ha cumplido con el compromiso de asignar el 0,7% del PIB a la ayuda``.
El canciller cubano Bruno Rodríguez se expresó en términos similares y preguntó: "¿A qué cooperación internacional nos referimos cuando ni remotamente se alcanza el compromiso de 0,7% del PIB de los países desarrollados?"
Aseguró que Cuba, Venezuela y otros países latinoamericanos lograron progresos que "no han dependido de la ayuda internacional". Los dos diplomáticos afirmaron que sus países están cumpliendo con la mayoría de los objetivos del milenio usando modelos económicos alternativos. Según Valero, el venezolano es "de carácter humanista" e incluye "reformas de carácter estructural".