SALTO | JUAN JOSÉ DÍAZ
Las ex funcionarias de la financiera Riloman, una colateral del liquidado Banco de Crédito, continúan ocupando la sede de AEBU en Salto, a pesar de una resolución aprobada el fin de semana pasado por la asamblea que reunió en Montevideo a la casi totalidad de los ex trabajadores de esa firma.
Trece funcionarias mantienen desde hace 28 días la ocupación del local sindical, descontentas con la forma en que la dirigencia de AEBU ha desatendido los reclamos por la recuperación de sus puestos de trabajo, según explicó la dirigente Patricia Méndez.
El sindicato ha hecho varios llamados para que las ex trabajadoras levantaran "de inmediato" la ocupación, enviando incluso a una delegación del secretariado del Pit-Cnt para convencerlas de que desistieran de la medida.
El pasado sábado, un centenar de ex funcionarias de Riloman, provenientes de varios departamentos y de la filial de Salto (la firma tenía fuerte presencia en el interior) se reunieron en asamblea en Montevideo y resolvieron, por mayoría, exigir "el desalojo inmediato del local" de AEBU.
Las ocupantes del local afirmaron ayer a El País que la resolución fue aprobada "por 49 votos contra 46" y algunas de las involucradas en la ocupación "no asistieron por problemas económicos".
De Salto fueron 9 de las 13 ex funcionarias. Las cuatro que faltaron no pudieron concurrir por no disponer del dinero para el viaje. "Si hubieran asistido la resolución sería otra", indicaron las ocupantes, que están dispuestas a mantener el conflicto.
La resolución de la asamblea, en su punto medular, esbleció el rechazo "a los hechos ocurridos en Salto y a la metodología utilizada por las 13 afiliadas", a las que acusan de realizar "acciones reñidas con los principios históricos del movimiento sindical" que desembocaron "en la ocupación de nuestro local seccional de Salto, ubicándose por fuera de la estrategia del colectivo".
A continuación, la resolución exigió "el desalojo inmediato del local".
La liquidación del Banco de Crédito en el año 2002 dejó a la financiera Riloman S.A. abandonada a su suerte.
La firma empleaba entonces a unas 200 personas, algunas de las cuales se acogieron al retiro pasando la mayoría al seguro de paro.
Las gestiones para lograr una solución a las ex funcionarias no tuvieron éxito.