DIEGO GUICHÓN
La cotización del dólar estadounidense, a pesar de haber subido ayer un 0,10%, sufrió el quinto descenso semanal consecutivo, con lo que igualó la racha negativa más larga del año registrada en marzo.
El dólar interbancario fondo se operó ayer a un promedio de $ 20,529, lo que implicó una caída semanal de 0,83%, la más pronunciada desde principio de julio. En este nivel, la divisa acumula un descenso de 1,29% en septiembre y un ascenso de 4,60% en el año.
Por su parte, el Banco República (BROU) aumentó ayer la pizarra cinco centésimos hasta $ 20,35 y $ 20,85 cada punta, pero en la semana la redujo 10 centésimos.
El circuito de la víspera registró la mayor operativa diaria desde el 10 de junio, al transarse a través de Bevsa US$ 32 millones, de los cuales US$ 9,80 millones correspondieron a compras del Banco Central.
Además, los montos operados en la semana, US$ 112,55 millones, fueron los más elevados desde principios de mayo.
Ayer, a pesar del esfuerzo de los bancos estatales, el dólar sólo logró avanzar un 0,10%, lo que confirma la enorme presión vendedora que existe en el mercado.
El Central realizó las mayores compras semanales desde la segunda semana de junio, al adquirir US$ 25,60 millones.
Esta semana, a la tendencia bajista del propio circuito se le sumaron las caídas del dólar frente a las principales divisas del mundo. El euro dio un salto semanal de 2,98% a 1,3056 dólares.
En tanto, en Brasil el billete verde cerró con un descenso de sólo 0,06% a 1,719 reales, pero llegó a ubicarse en los menores niveles del año.