PABLO ROSSI
La Justicia continúa trabajando en procura de establecer si los hermanos "Polenta" -Matías y Eduardo Crossa Correa- son responsables de otros ilícitos en el Uruguay, según informaron fuentes policiales consultadas por El País.
Si bien hay causas pendientes y juicios que aún no están resueltos, la jueza penal de 6° Turno, a cargo de Fanny Canessa, pidió a Interpol de España que le envíe información sobre el tiempo que puede llegar a demorar la extradición de Eduardo, quien está preso en Madrid por estar vinculado al comercio de drogas.
En base a eso, la Justicia uruguaya analizará los tiempos y los traslados de este delincuente de unos 65 años que junto con su hermano suman al menos 70 antecedentes penales en Grecia, España, Alemania, Italia, Argentina y Brasil, entre otros, según informó la Policía.
En otro orden, la Justicia también sigue los pasos de la esposa de Eduardo, que según información policial figuran como casados a pesar de que el delincuente está recluido.
Según investigaciones que se llevaron a cabo meses atrás, la Policía obtuvo el teléfono de la mujer, a quien se localizó y se la citó a declarar, pero nunca apareció. Ese fue el último contacto de la Policía con la mujer, después de esa instancia, no se la pudo volver a localizar, afirmaron fuentes policiales.
Las investigaciones continúan y el juicio de Matías Crossa aún sigue en manos de la Justicia que deberá fallar.
Como "dos gotas de agua"
Los hermanos "Polenta" sacaron provecho de su gran parecido físico y de su poca diferencia de edad. Sobre el 2006, Eduardo, se hizo pasar por Matías -su hermano- y se sometió a una operación de corazón en La Española. Al año, su hermano fue operado. La intervención no fue exitosa y Matías quedó con hemiplegia y una pierna amputada. Tras las denuncias a la mutualista quedó al descubierto que los hermanos había estafado a la empresa.